AP — Cuba asumió con dignidad y optimismo la aparatosa derrota por 12-2 que sufrió el viernes a manos de Puerto Rico en su último partido de la primera ronda del Clásico Mundial de Béisbol.
El partido fue abreviado a siete entradas por la regla de nocaut, apenas la segunda ocasión que un equipo cubano pierde antes del límite en su ilustre historia.
El revés dejó a Cuba de escolta en el Grupo C rumbo a la segunda ronda, que comienza hoy frente a Venezuela. Puerto Rico y República Dominicana chocan en el partido de fondo.
“Hemos perdido una batalla, no la guerra”, comentó el manager cubano Higinio Vélez. “La guerra empieza pasado mañana (hoy domingo)”, anotó.
Vélez reconoció la calidad del equipo de Puerto Rico y su roster con estrellas de Grandes Ligas como Carlos Beltrán, Bernie Williams e Iván Rodríguez.
Beltrán fue una de las bujías de la ofensiva, con un jonrón de tres carreras. Williams y Alex Cintrón empalmaron sendos cuadrangulares de dos carreras.
“Nos enfrentamos a un gran equipo como Puerto Rico. Jugó un gran béisbol”, indicó el dirigente.
“No esperábamos un marcador tan desproporcionado, pero fue así y hay que aceptar la derrota y hay que aceptar cuando el contrario lo hace mejor que tú”, agregó.
Vélez descartó que la amplia diferencia en el marcador se deba a que Cuba alinea una novena de amateurs.
Aseguró que Cuba puede competir de tú a tú con peloteros de Grandes Ligas.
“Yo pregunto si en el Major League no sucede frecuentemente marcadores desproporcionados. Sí suceden. Para muchos Cuba no debería estar aquí”, señaló.
El piloto destacó que los lanzadores cubanos perdieron la zona de strike, al otorgar ocho bases por bolas. También cometieron dos balks.
“El pitcheo de segunda línea falló. No pudimos usar hoy los lanzadores principales y esta es la causa fundamental de la derrota”, dijo. |