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JACKS COOMBS EL VERDUGO DE LOS EQUIPOS CUBANOS - Los Atléticos de Filadelfia, manejados por el siempre eficiente Connie Mack participaron en 1912, por segunda vez, en la tradicional Serie Americana. Durante esa temporada habían finalizado en el tecer lugar de la Liga Americana, detrás del Boston y del Washington Nationals, no obstante, seguían siendo una novena dificil de vencer.
En la mente de los directivos estaba latente la pobre demostración registrada en la Habana dos años atrás y, en esta ocasión querían desquitarse a toda costa de las derrotas sufridas ante los equios cubanos.
Para eso, Frank Shibe y Dan Murphy viajaron con las principales figuras estelares de los conjuntos, en pos de la ahnelada revancha. De ahí que el llamado “Infield de Oro” de las Grandes Ligas, integrado por Stuffy McInnins, en la inicial, Eddie Collins, en la intermedia, “Home Run” Baker en la antesala y John Barry en el campo corto, junto al famoso trío de lanzadores, compuesto por Jack Coobms, el zurdo Ed Plank y “Chief” Vender realizara el vaije al la mayor de las islas del Caribe.
PLANTILLA DE LOS ATLETICOS
RECEPTORES - Johhny Lapp-Ira Thomas
INFIELDERS - George McInnis (primera), Eddie Collins (segunda base), Frank “Home Run” Baker (tercera base), John Barry (Campo Corto)
GUARDABOSQUES-Reuben Oldring, Amos Strunk
LANZADORES - Jacks Coombs, Ed Plank y Charles Bender
DIRIGENTES-Dan Murphy y John Shibe.
De nuevo “Home Run” Baker era la figura más sobresaliente en la ofensiva de los Atléticos, pues además de alcanzar promedio de 347, resultó líder de cuadrangulares (10) en carreras impulsadas (133), aparte de figurar entre los primeros, en dobles (40), en triples (21) y en total de bases acumuladas (312). En la serie contra los cubanos, Baker se destacó también en la ofensiva, tras finalizar con un promedio de 385 (39-15), y entre sus conexiones figuraron dos dobles y cuatro triples.
En conjunto, los fidelfianos tuvieron un promedio de 313, pero lo más notable del equipo fue la extraordinaraia labor del lanzador Jack Coombs que ganó cinco juegos consecutivos, en lo que se considera la más extraordinaria actuación registrada en Cuba, en una corta serie. Y para rematar la demostración, Coombs registró, el 14 de noviembre un juego de cero carrera-cero hit frente a los Rojos de la Habana.
Por su parte el zurdo Plank se acreditó dos triunfos sin derrotas, mientras que el indio Bender finalizó con tres victorias y dos reveses, lo que permitió al Filadelfia ganar con facilidad la serie a los cubanos, con diez éxitos y dos derrotas. A pesar de la pobre demostración de los conjuntos cubanos, los empresarios tuvieron una buena ganancia de taquilla, pues en los doce desafíos realizados por el Filadelpfia Athletic entraron al parque un total de 42,785 espectadores, los que dejaron una recaudación de $20,567.20. Como los costos d la presentación fueron de $12,500 se puede apreciar facilmente la bonanza que arrojó la serie.
Por SEVERO NIETO FERNANDEZ ESCRITOR CUBANO
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