Desde La Butaca del Dr. Tomas Alonso Lopez Rios de Hermosillo, Mexico
“EL CLUB DE LOS 600’S” El pasado lunes 15 de agosto en Detroit contra
los Tigres y ante los disparos de Daniel Schlereth el bateador designado
de los Mellizos de Minnesota Jim Thome en su temporada 21 se convirtió
en el octavo “Tumbabardas” en llegar a los 600 jonrones de por vida y de
paso a sus 40 años en el pelotero más veterano en lograrlo.
Barry Bonds(762), Hank Aaron(755), Babe Ruth(714), Willie Mays(660), Ken
Griffey Jr.(630), Alex Rodríguez(626) y Sammy Sosa(609) son los otros 7
miembros distinguidos de este selecto club.
Inicio su carrera en 1991 con los Indios de Cleveland y a lo largo de 12 campañas conecto 334 vuelacercas, el 2002 pego su máximo con 52, el 2003 firmo con Filadelfia y fue el líder de la Liga Nacional con 47, en total fueron 96 en sus 3 años en la ciudad de la independencia, hasta el 2005 fue un primera base con defensiva promedio, en el 2006 llego a los Medias Blancas de Chicago donde se convirtió en bateador designado de tiempo completo, en 4 temporadas se fue para la calle 134 veces, al final del 2009 paso a los Dodgers donde en 17 juegos no logro volarse la barda, el 2010 firmo con Minnesota donde ha pegado 36 y los que falten.
Su imagen amenazante blandiendo el tolete con una sola mano hacia el frente es el símbolo que caracteriza a este temible “Cañonero”.
Sin embargo el camino hacia la gloria no fue sencillo, batallo mucho para meterse en este grupo de jonroneros históricos, parecía que las recurrentes lesiones de los últimos años serian su verdugo, pero su bate sigue siendo violento y sus muñecas poderosas así que era cuestión de salud para conseguir la marca. Los Mellizos le tuvieron fe y paciencia al experimentado jugador.
Seguramente estamos viendo los últimos “garrotazos” de este tremendo aporreador que a pesar de sus excelentes números nunca ha tenido tantos reflectores y ha sido opacado por la fama y popularidad de otros grandes como Alex Rodríguez, Sammy Sosa, Barry Bonds o Manny Ramírez, sin embargo a pesar de haber vivido de lleno la etapa cúspide del uso de sustancias prohibidas para mejorar el rendimiento su nombre no se ha visto enlodado por el lastre de los esteroides y eso es un gran plus. No me queda la menor duda de que llegado el momento, este pelotero ejemplo de constancia y disciplina entrara sin “tocar baranda” al recinto sagrado de Cooperstown, los otros famosos y populares quien sabe… si no que le pregunten a Mark McGwire.
Que tengan un excelente día. Hermosillo, Sonora. 17 de agosto del 2011.
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