Cristobal Torriente de Cienfuegos Cuba
Por Andres Pascual - CRISTOBAL TORRIENTE "EL HERRERO DE CIENFUEGOS"
Según Horacio Roqueta, uno de los pioneros de la crónica deportiva cubana durante los primeros 40 años del siglo pasado, la tarde del 6 de noviembre de 1920 se presentaba espléndida para jugar al béisbol en La Habana y hacia el Almendares Park II, situado en las inmediaciones del patio de lo que después fue la Terminal Nacional de Ómnibus, se dirigían cantidades de capitalinos mas que generosas a presenciar un juego de pelota que quedaría en los anales del deporte nacional como "joya de recuerdo".

Esa tarde, en el histórico parque habanero, se enfrentaron los Gigantes de Nueva York dirigidos por el "Napoleón del béisbol", John MacGraw a una selección de jugadores cubanos pertenecientes en su mayoría a los Alacranes del Almendares. La tremenda trascendencia del juego se debió a que, reforzando a los Gigantes, aparecía George Herman Ruth, El Sultán de la Estaca que trasciende la historia del juego como "El Babe", quien durante esa temporada había impuesto un nuevo record de jonrones para ambas Ligas Mayores con 54 jugando para los Yanquis, que superaba su propia marca del año anterior de 29, mientras actuaba para los Medias Rojas de Boston.

La presencia de Ruth en La Habana giró hacia El Bambino todo el torrente publicitario de la crónica del sector. El Almendares Park II era un verdadero "potrero criollo" por la lejanía de las cercas; las inmediaciones del outfield de aquel terreno alcanzaban la barbaridad de hasta 600 pies de distancia en profundidad y, esta situación, era el verdadero reto de Babe Ruth en cada aparición al home plate.

El Almendares salió al terreno de juego aquella tarde con, entre otros, Baro, Marsans, Bartolo Portuondo y el herrero oriundo de la bella Perla del Sur cubana: la ciudad de Cienfuegos, Cristóbal Torriente, uno de los mas recios bateadores de la historia del pasatiempo nacional cubano en cualquier época; un pelotero completo que, como Ruth, comenzó su carrera como pitcher; pero esa tarde Torriente agregaría más gloria a su paso por el béisbol por la soberbia demostración de poderío que ofreció ante los ojos del fanático nacional y de la prensa nacional y americana que cubrió este juego.

El catalán Isidro Fabre fue el encargado de abrir el juego por los azules; mientras que el derecho Joe Kelly lo hizo por los Gigantes. Para frustración del fanático que había pagado para ver al Bambino desaparecer la esferide, este se fue en blanco en tres oportunidades a la caja de bateo ante Fabre; pero el zurdo Cristobal Torriente no dejo en en los lamentos por el dinero perdido a la clientela de la tarde; porque no solo bateo de 5-4; sino que tres de esos fueron jonrones y, el otro, un largo tubey.
 
Los batazos de Torriente se distribuyeron así: los dos primeros jonrones a Joe Kelly a lo profundo del rightfield; en el quinto episodio, se hizo cargo del box el propio Ruth con intención de detener la masacre del antillano ante el pitcheo de los Gigantes, solo para soportar un lago doble del criollo al right-center y, dos entradas mas tarde, de nuevo ante el Babe, se llevo en claro al centefielder visitante para su tercer jonron de la tarde. Una demostración increíble de un pelotero fuera de liga quien terminó la serie con 3 jonrones por 2 de Babe Ruth.

Torriente nacio en 1895 en Cienfuegos y falleció en 1938 en Ibor City, Nueva York, de tuberculosis. Fue elegido al Salón de la Fama del Béisbol Profesional Cubano en 1939 y en el 2004 a Cooperstown, por su tremenda actuación en las Ligas Negras de este país. De el dijo el legendario manager del Indianápolis ABC, C.I. Taylor: "...si ves a Torriente caminando por la otra acera; sin temor a equivocaciones, puedes decir que ahí va un team de pelota..." y Pedro Galiana, legendario diarista deportivo cubano que le vio jugar y alcanzo a seguir en Grandes Ligas las carreras de Tani Perez y Toni Oliva, además de Minoso, escribió en su columna "Desde el bullpen", en periódico de Nueva York, en 1969: "En mi libro, el mejor pelotero cubano de todos los tiempos es Torriente y sin discusión...que no vengan los neófitos con números de ultima hora que yo los he visto a todos desde Méndez. Torriente fue increíble..." .
 
Este pelotero formó junto a Jelly Gardner y Jimmy Lyons uno de los tres mejores otufielders de las Ligas Negras en la historia de aquel béisbol jugando para el Chicago American Giants y algunos se arriesgaron y dijeron que solo Josh Gibson se le podía comparar como bateador. Así fue de grande Cristóbal Torriente.

 

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