La Destruccion del Beisbol Cubano
Por Andres Pascual - Hace pocos dias lei en un sitio de la emisora oficialista-partidista habanera COCO que la Liga Cubana de Beisbol Profesional de Invierno había desaparecido como consecuencia de la política estadounidense hacia Cuba; a tal situación le conceden tambien el privilegio de que La Habana perdiera la franquicia de los Cubans Sugar Kings en la Liga Internacional... Hay algo que nunca cambia en el comportamiento de los espadones de la pseudoprensa castrocomunista y es la sarta de mentiras que pueden fabricar sin ningun tipo de rubor.

La Liga Cubana selló su destino tal vez desde los días infaustos de la Sierra Maestra, desde el cubil del tirano que preparó la total destrucción del país en pro de intereses propios que enfilaron siempre a la conversión de un sueno popular de largo alcance en la peor dictadura que, acaso, hay padecido Hispanoamerica en cualquier época; sino lo cree, piense que suman 50 los anos en el poder de semejante experimento de terror, explotación y muerte.

Para poder controlar de manera absoluta el país, el sistema castrocomunista debía, primero que todo, apoderarse de la propiedad privada; no es posible imponer semejante ideología dejando espacios abiertos a conceptos democraticos y de libre pensamiento a través de ventanas peligrosa como "la propiedad privada sobre los medios de producción".
 
Entonces, de manera radical y a pasos acelerados, fueron cayendo desde el propio 1959 los grandes capitales, los medianos y los pequenos, fueran inversiones extranjeras o nacionales y sin tener en cuenta lo que, positivamente, representaban para la economía del país: la tremendísima clase media cubana, que cargo en sus hombros practicamente el compromiso de abordaje a las vías de desarrollo, fue desaparecida por completo junto con el gran capital; quedaron pues dos grupos subordinados a conceptos socio-políticos unicamente, identificables a simple vista:
 
La Nueva Clase o Clase Dirigente y el resto mayoritario de la población convertido en piltrafa humana y a expensas del grupo dominante de acuerdo a sus intereses: carne de cañón en aventuras incompatibles con la identidad nacional e instrumentos deshechables como porcion en poder solamente de su propia miseria.
 
La Liga Cubana no podía prevalecer si se toma en consideración que era una actividad inversionista privada y el descabezamiento de esa actividad económica con base deportiva, orgullo nacional desde su fundación en 1878; elemento contribuyente  con muchos de sus pioneros a la guerra patria contra el yugo español, entro en el radio de acción de lo "obligatoriamente necesario" para imponer los nuevos y oscuros designios sobre la realidad nacional.

Pero, nadie lo dude, la Liga Cubana tambien fue objetivo de la horda destructora si se toma en consideración que la tiranía necesitaba apartar del sentimiento nacional de forma radical cualquier nexo que, históricamente, hubiera srvido para acercar los pueblos cubano y norteamericano y el béisbol, a través de su historia en Cuba, fue una de las vías que creo espacios de comprensión y simpatía entre ambos pueblos a través de la posibilidad, desde finales del siglo XIX, de compartir diamantes beisboleros jugadores de ambos países a cada lado del estrecho de la Florida.
 
Nadie en su sano juicio podía pensar que las relaciones con el Beisbol Organizado pudieran mantenerse cuando lo que se pretendía era crear un odio fanático contra "los americanos" y un slogan "Abajo los yanquis"; u otro,"Cuba si Yanquis no" decidieron la suerte del deporte nacional cubano.

Paralelo con el objetivo en que se convirtió la Liga Cubana y con mayor peso ideológico estaban los Cubans, por pertenecer a la Liga Internacional calsificación Triple-A, en su momento, una hombrada de los tremendisimos hombres de empresa o administrativos que regian el béisbol nacional cubano, hombres de probado éxito en el sector económico nacional ajeno a los estadios de pelota y que, por carácter eminentemente deportivista, se hicieron cargo de poner la pelota cubana en el sitial más alto a que haya llegado ningún país de America Latina nunca.
 
Entonces a los Cubans se les colocó en el terreno de la confrontación directa con Estados Unidos cuando, a partir de una acción de corte terrorista-porque genero terror lindante con la barbarie-, como disparar en el Grand Estadio de La Habana algunos miembros  del Ejercito de ocupación castrocomunista con el resultado de varios peloteros visitantes-Rochester Red Wings-, y otros nacionales como el shortstop Leonardo Cardenas.
 
Heridos sin gravedad, la Liga Internacional, el béisbol Organizado en pleno y la Secretaría de Estado decidieron que el país era territorio hostíl y peligroso para los peloteros americanos bajo contrato con los Cubans; o visitantes en otros uniformes. Y al decretarse el traslado de franquicia desde La Habana hacia Nueva Jersey, no solo se ponía fin a la idea convertida en slogan: "Un paso más y llegamos"; sino que se cumplimentaba radicalmente el primer paso del derrumbe beisbolero nacional, concluido en febrero de 1961, al caer de forma provocada las cortinas imaginarias de la LIga Cubana, el poderoso y nunca olvidado "champion", aun para aquellos que no la conocieron.

En 1970, en medio de una conversación de franca honestidad y confianza, el narrador y comentarista deportivo cubana ya fallecido, Rubén Rodríguez, me dijo: "...no iba a continuar la pelota; a algunos periodistas que manejabamos criterios diferentes sobre el profesionalismo se nos dejo bien claro que el béisbol, en cualquier clasificación, tenía que ser borrado de la mentalidad nacional y de esto puede darte fe Manolo-se refería a Manolo Alvarez, otro periodista del sector que estuvo en la reunión con funcionarios del gobierno.
 
..." A mi llegada a Estados Unidos en 1990, como parte de aquella investigación inconclusa, contacte a Manolo, quien me dijo lo mismo que me había confesado Ruben 20 años antes; pero Manolo me dijo más:"...vayan familiarizandose con la pelotica esa de darle patadas que la del bate se acaba, el Comandante no la quiere aquí, eso es un rezago del capitalismo, poco constructiva en el objetivo "mente sana en cuerpo sano" y muy americana..."  Manolo vive aun aquí en Florida y puede ser contactado como verificación por quien quiera...

Castro no liquidó la pelota porque la situación de desconcierto nacional, la lucha clandestina y la insurrección guerrillera eran realidades ineludibles; luego el concepto "desaparición del pasatiempo nacional" se concretaria con el paso del tiempo utilizando el debilitamiento del béisbol como medida que alejara por frustración al fanático de los estadios, lo que se ha cumplimentado en un 70 % como objetivo. El acercamiento a los países del Pacto de Varsovia y la inserción de Cuba como satelite de la Unión Soviética, sento las bases de otro concepto de utilización del deporte.
 
El ideologico y el llamado desarrollo polideportivo de Cuba comenzó a crear espacios difíciles para la pelota, porque el pasatiempo nacional comenzó a perder participantes que eran manejados desde la ninez en cuanto a perfil vocacional deportivo hacia otras disciplinas más afines al campo comunista como el balompie...Comenzaron los laboratorios tendentes a la creación del "profesional de estado" que desembocaron en "la fabrica de medallas", febríl y vicioso concepto con el cual la tiranía pretendio dar la impresión de desarrollo ante los llamados Países del Tercer Mundo de América Latina;.
 
En lo deportivo, se convirtió en un Goliat ante esos pueblos; pero engaño a esas propias poblaciones al representarse como exponente de ellos mismos en el enfrentamiento contra Estados Unidos en la arena deportiva; mientras aplastaba a todos los demás países del área panamericana con sus poderosos ejercitos de la "feria del músculo", que pudieron serlo por la tremenda inversión económica que se volcó sobre el deporte a traves del INDER.
 
Este recibía un presupuesto 5 veces mas elevado que la educación y 90 % superior al de la alimentacion nacional y otros enseres. Al presupuesto deportivo de durante los 60's, 70's y gran parte de los 80's solo lo superaba el militar... En febrero de 1962, a la carrera y con un sinfin de dificultades, reapareció la pelota en Cuba con la llamada primera Serie Nacional castrista; con cuatro equipos, con peloteros que fueron descartes de las antiguas ligas amateurs de indudable poderio y clase antes de 1959 como la Union Atletica, La Liga de Pedro Betancourt, la Liga Inter-Fuerzas Armadas, las Ligas del Oriente del pais como la Cromo Mining o la Cuban y todas las otras independientes con caracter social que funcionaron y, en su momento, eran la cantera del beisbol profesional nacional.
 
Tan desorganizado funcionó el prmer campeonato pseudo amateur de Castro, que hasta jugadores profesionales de Ligas Menores participaron y un escándalo de protesta ocurrió con un antesalista del equipo Azucareros que identificaron como tal. Ese ano, en el ambito internacional, Castro no pudo ganar el béisbol de los Juegos Centroamericanos celebrados en Jamaica...

Con jugadores de cierta popularidad en el circuito aficionado de durante la República como Pedro Chavez, Urbano Gonzalez, Ricardo Lazo, Erwin Walters, Alfredo Street, Jorge Trigoura, Andres Liano, Mario Gonzalez...que no quisieron algunos o no pudieron muchos jugar como profesionales porque no tenian la clase exigida por el fuerte nivel de juego del beisbol rentado, echo a andar la pésima caricatura en que se convirtió el otrora poderoso béisbol nacional cubano.

Pero si algo dejé sentado desde que expulsó el profesionalismo de Cuba el tirano fue que el deporte no sería utilizado como medio de vida en lo práctico; es decir, no resultaría un vehículo capaz de convertirse en poder adquisitivo para ningún atleta: ni dinero ni condiciones especiales de vida podían exigirse por nadie utilizando el exito deportivo personal; ese éxito solo era disfrutable en lo ideológico para la Nomenclatura, quedando el atleta en función de animal, material gastable en la función.
 
Sin embargo, a través del tiempo algunos atletas han logrado alguna atención gubernamental y han sido premiados con un apartamento de mala muerte o un carrito de cuarta categoría; pero han sido los menos y los más comprometidos con su fidelidad al tirano y al Partido como, en el caso del beisbol, Omar Linares.

La ambicion personal, el paso del tiempo; sin embargo, ha ido configurando una perspectiva diferente del atleta ante el compromiso obligatorio con el dictador desde los días iniciales y hoy son capaces de considerar que deben ser remunerados metalicamente y es "vox populi" el lamento de "las condiciones pésimas" que tienen los peloteros para desarrollarse y para jugar incluso en el nivel de Serie Nacional.
 
Este lamento arrastra al fanático también, que justifica hechos antisociales con la inexistencia del pago al pelotero; bueno, esa condicion exigente debió ser puesta en el tapete cuando Castro decidió liquidar la pelota profesional en 1961; pero en aquel momento la población lo aceptó con aplausos en muchos casos; en otros, con inapetencia o desinteres ante el hecho.
 
Esta claro que esta conducta no es mas que parte de la personalidad nueva del ciudadano de la Isla y encaja perfectamente en la condición de hipocresía o moral ambivalente: "...a mi me interesa más el pueblo que los dólares que pagan los imperialista..."; sin embargo, en silencio suenan con el auto último modelo y la residencia de Liván Hernández; asi son las cosas y o de otro modo.

Por la propia situación de ser figura publica de primer órden y no vivir  conforme a esa situación, el pelotero cubano de durante el castrismo ha creado una forma peculiar, aberrante, antisocial y amoral de comportamiento para agenciarse el dinero que cree debería recibir por jugar pelota; no es una forma que conlleve a erradicar definitivamente la raíz del mal que le condena a vivir así; sino que utiliza la condición de ultra antisocial y delincuente igual al plano de toda la población: la entrega de juegos por dinero es un mal endemico de la pelota castrista como jamás se ha visto, tal vez, en ningún paií del area.
 
 Desde 1964 hasta estos momentos enormes grupos de jugadores, en contubernio con apostadores, venden juegos, campeonatos completos, por "cuatro pesos", sacrificando de esa forma su moral personal y la de un deporte que, nunca antes de 1959, nadie podía acusar de semejante vandalismo amoral en lo espiritual y en lo material.

Peloteros populares como Rey Vicente Anglada, Julian Villar, Jorge Laferte, Gustavo More, Rolando Pastor, Dagoberto Echemendia, Jose Ramon Cabrera...fueron suspendidos por entregar juegos; pero la plantilla delincuente supera los 500 con facilidad y hasta un manager, el Chino Alpizar, resultó suspendido por tal actividad.
 
Si se quiere tener una idea de la corrupción y la decadencia politico-ideológica en la Isla, tome en consideración que, con el tiempo, a Rey Anglada "le limpiaron" la imagen, le entregaron el equipo Industriales para que lo dirigiera y le colocaron al frente del equipo de Castro a eventos internacionales en más de una ocasión.

La frustracion de los peloteros y ex de las series castristas se canaliza a través de la bebida: el indice de bebedores entre estos se puede decir que alcanza el 100% y muchos estan muriendo por consumir en exceso bebida de mala calidad, que les acelera el proceso de destrucción del hígado y sobran nombres; pero Luis Giraldo Casanova es un ejemplo tcito y viviente en Pinar del Rio; o Braudilio Vinent en Oriente; o Agustin Marquetti en La Habana. Lo ex-jugadores que son puestos presos por delitos como el robo de propiedad personal es aberrante; incluso por la venta de estupefacientes, sobre todo en la capital, alcanza indices mucho más que preocupantes.

Es, a fin de cuentas, el estado a que ha llevado a la población aquel malnacido que, un dia, hace mas de 45 anos, firmó la ley que liquidaba el profesionalismo con la frase vana y desprovista de sentido practico de "El triunfo del deporte libre sobre el deporte esclavo"; pero que hoy necesita de verdaderos ejércitos para "cuidar" a los peloteros que viajan a representarlo al exterior por el miedo permanente a que "el Imperialismo se los  robe"; dejando en el ridículo semantico de semejante frase la perspectiva de selección de mejor vida, de más libertad y de uso del derecho a utilizar sus habilidades de la forma como entiendan en el orden personal.
 
Una pelota sin clase, sin la participación histórica cubana en este deporte es el resultado de la  fatal gestión de destrucción del pasatiempo en Cuba; sin  embargo, paralelo a esto un nuevo tipo de fanático, desconocedor del pasado glorioso y con el caracter triunfalista prefabricado que le ha inyectado a la población la tiranía.
 
Se contubernia con la dictadura para justificar como "necesario" el acto antideportivo y antisocial que cunde en los terrenos de juego del país, en vez, como los propios peloteros, de tratar de enfrentar la situación desde la raíz, que no es mas que decir de luchar por cambiar la estructura politica que ha llevado al beisbol del pais a una verdadera encrucijada a la que, yo por lo menos, no le veo salida si no trabajan, desde posiciones de oposición a la dictadura en pro de una Cuba libre.
 
Que  se deposite otra vez el nombre del beisbol nacional en el sitial que, con caracter de leyenda, ha trascendido hasta el día de hoy; leyenda que, como todo en el país que mereció tal calificativo, se ha pisoteado con la anuencia de ese público. 

 

 

Cuba Beisbol Cubano