“Estoy loco porque se acabe de decidir. Quiero que Cuba participe para ver realmente el niel del béisbol cubano” dijo Antonio Mayeta, trabajador de una bodega, y hermano de un jugador del equipo capitalino Industriales.
Funcionarios de la Oficina del Comisionado de Grandes Ligas y del sindicato de peloteros visitaron esta semana la isla, aunque el gobierno del presidente George W. Bush aún no otorga la licencia para que Cuba participe. La comisión no habló con la prensa.
El Departamento del Tesoro de Estados Unidos se negó el mes pasado a dar el permiso necesario para realizar transacciones comerciales con Cuba.
El gobierno de Fidel Castro ofreció donar el dinero que ganaría por participar en el Clásico a los damnificados del huracán Katrina, y los organizadores del torneo solicitaron otra vez el permiso ante el Departamento del Tesoro.
Castroconfirmó la asistencia de Cuba al Clásico Mundial, cuando proclamó que “vamos a participar y a demostrar lo que sabemos hacer en el béisbol”.
El Clásico comienza el 3 de marzo en Japón y la ronda en San Juan, donde Cuba tiene previsto jugar, comienza el 7 de marzo. Los campeones mundiales y olímpicos integran el Grupo C con Holanda, Panamá y Puerto Rico.
El 17 de enero es la fecha límite para que los equipos presenten las plantillas preliminares de 60 jugadores. Después sólo 30 peloteros serán seleccionados para participar.
El veto del gobierno estadounidense a la participación de Cuba ha generado múltiples reacciones. La mayoría de los equipos invitados se han pronunciado a favor de la presencia de Cuba, equipo que ha conquistado 25 veces el mundial organizado por la federación internacional de béisbol y tres veces el título olímpico.
El presidente de la federación internacional, el italiano Aldo Notari, afirmó en días recientes que retirará su aval al torneo si no se le permite competir a Cuba.
Mientras tanto, en la isla donde el béisbol es una pasión prosigue la serie nacional iniciada en noviembre pasado. En la calle los aficionados siguen a sus equipos favoritos pero también hablan de los partidos de las Grandes Ligas.
“No nos pueden quitar la oportunidad de ver nuestra selección nacional medirse con los jugadores de Grandes Ligas” dijo Bilmar Rodríguez, un obrero de imprenta.
Mayeta y Rodríguez coincidieron en que Cuba se ubicaría “del tres al cinco” si juega el Clásico.