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Por Tony Menendez de Nueva York "LA SANGRE BORICUA EN LA GRAN MANZANA"
Carlos Beltran - La Babel de Hierro. La Ciudad de los Rascacielos. La Urbe del Mundo. La Gran Manzana. No importa como le quiera llamar, Nueva York es Nueva York. En su béisbol, como muchas de sus cosas, es la casa de la franquicia más afamada del planeta, sus venerados Yankees. También es el hogar de una de las organizaciones de la Liga Nacional más seguida por muchos, sus Metropolitanos o mejor, como muchos le conocen, simplemente como los Mets. Año tras año, ambas novenas guerrean por conquistar a los seguidores de la gran ciudad, fieles al deporte de los strikes y las bolas. Esta temporada no es la excepción, y si bien se fija en las caras, o escucha las entrevistas de los que visten de azul y anaranjado, verán que son los Mets los que desean ser los mejores del 2007. El año pasado, estuvieron a un por poco de tal distinción, pero fueron descarrilados por los eventuales campeones mundiales Cardenales de San Luis. En esta campaña, el objetivo de su Gerente General, Omar Minaya, es no más por poco y ganarlo todo. Exactamente, 21 calendarios han pasado, desde que los asiduos de los Mets no han festejado un campeonato mundial. Todos ellos conocen que el talento en el bateo y pitcheo está presente. Sobre todo, en el bateo, sus aficionados cuentan para la conquista de su primer campeonato en dos décadas, con nuestra sangre boricua. De sangre jíbara, el primero con quien cuentan es con Carlos Beltrán. Cuando el manatieño de 29 años de edad, llegó como agente libre, en el 2005, sus esperanzas eran de estar finalmente en una organización ganadora. En el 1999, un más jovenzuelo Beltrán, le demostró a los críticos que él podía ser pieza de un club ganador.
Ese año, fue el Jugador Más Valioso de la Liga Americana. Fue reconocido con similar honor, por las publicaciones Baseball America, Baseball Digest y The Sporting News. Fue el mejor novel de su circuito en ocho categorías ofensivas y fue el primer jugador desde 1950 en impulsar sobre 100 carreras y anotar sobre 100 carreras en una misma campaña. Sus grandes proezas continuaron con los Reales de Kansas City al punto que se convirtió en el primer jugador en la historia entre el 2000 al 2004 en las Mayores, en lograr en cuatro temporadas consecutivas, conectar sobre 20 para la calle, sobre 100 remolcadas, sobre 100 anotadas y sobre 30 estafadas. Desafortunadamente, los Reales aceptaron que no lo podían retener por razones financieras y lo enviaron en canje a los Astros de Houston. En el 2005, Beltrán abrió un nuevo capítulo en su vida con un jugoso contrato en la casa de los que juegan en Shea. Aunque fue un Todo Estrella esa temporada, no fue hasta el año pasado, que enseño su brillantez y verdadero valor. Fue tal su campaña 2006, una de "MVP". Beltrán obtuvo números de .275 de promedio, 41 jonrones, 116 carreras remolcadas, 127 anotadas y 80 hits de extra bases. Sus números fueron tan bien reconocidos con los honores de un Guante de Oro, un Bate de Plata y su elección como miembro del Equipo Todos Estrellas de fin de temporada, de las publicaciones Baseball America, Baseball Digest y The Sporting News. Carlos Delgado Otro de sangre borincana, que desde Queens hasta Brooklyn, cuenta su fanaticada, es el otro gran Carlos de Puerto Rico, Carlos Delgado. El veterano de 34 años de edad, llegó el año pasado a territorio newyorquino gracias a la venta de fuego realizada al final del 2005 por la gerencia de los Marlins de Florida. Irónicamente, fue canjeado al conjunto que él mismo había rechazado un año atrás, al firmar como agente libre, entendiendo en aquel momento, que era en tierra floridiana donde tenía la mayor oportunidad de lograr su primer título mundialista en su carrera. En aquel momento, Delgado pensaba que podia emular la magia de Iván Rodríguez, quien en el 2003 obtuvo en el uniforme Marlin su primer campeonato de su carrera en grandes ligas. Por 12 campañas, el aguadillano fue el hombre baluarte de los Azulejos de Toronto. Un dos veces Todo-Estrella; seis veces Jugador de la Semana en la Liga Americana; tres veces Bate de Plata; y en el 2000 ganador del Premio Hank Aaron y Jugador del Año por The Sporting News. Por esas cosas de la vida y financieras, los Azulejos prefirieron dejarlo ir para que conquistara sus sueños y finalmente el primer paso lo fue para él, la temporada pasada. Delgado tenía en su resume, que era el jugador activo con más años de servicio en el gran circo sin conocer la vivencia de jugar en una serie post-temporada. Ese hechizo ya está roto. Ahora, su meta es el de llegar a una Serie Mundial. Tony Valentín Igual meta tiene otro boricua, que nunca ha llegado a un Clásico de Octubre. Ese es Tony Valentín. En ésta, posiblemente la última campaña de su carrera, el otro hijo de Manatí, no sólo quiere pasar a la historia como el intermedista de un gran equipo. Quiere y desea cerrar su capítulo peloteril con un trofeo de campeón. El veterano de 37 años de edad, no pudo disfrutar de este logro ni en Milwaukee, ni en Chicago, ni en Los Angeles. Su tenacidad y entrega al béisbol lo hace un jugador digno de ir a verlo jugar. En su patria, es conocido como el Pelotero de Puerto Rico, siendo un gran representante y orgullo nuestro en el Gran Circo. Más Boricuas Al escribir estas líneas, Ramón Castro estará en la receptoría y desde la lomita, la sangre boricua corre y tenga buen ojo en los brazos de Pedro Feliciano, William Collazo y Juan Padilla. Todos en búsqueda de darle a su Dirigente Willie Randolph, ser el César de La Gran Manzana. |