Francisco Pancho Coimbre Puerto Rico
FRANCISCO “PANCHO” COIMBRE EN TIERRA AZTECA - Después de finalizada la temporada de la pelota invernal de Puerto Rico Coimbre recibió un contrato de Pompéz para jugar en México. Se dice que la oferta fue muy jugosa para formar parte del equipo de Puebla.  En Puebla el jugador boricua tuvo de compañero a Roberto “Beto” Avila quien comenzaba a descollar en el deporte del bate y la bola.

Más adelante Avila fue el intermedista de los Indios de Cleveland en la Liga Americana ganando el campeonato de bateo del mas nuevo de los circuitos. Comentaba Coimbre que recomendó a Beto Avila para dirigir al famoso equipo Leones del Ponce de la Liga Invernal de Puerto Rico. Sin embargo, los directores del equipo no hicieron caso de la recomendación y el chamaco mexicano se fue a jugar con el Marianao de Cuba y desde allí a las Ligas Mayores.

La altura de México afectó a Coimbre en los primeros juegos, pero luego se relacionó bien con los tacos y el chile mexicano. Un cronista de México al ver que Coimbre no estaba sacando el bate comento: “ Al jibarito, en la forma en que batea, levantando su pierna izquierda, creo que lo vamos a tener que devolver para Borinquen.

Sin embargo, el jibarito comenzó a coger el ritmo de los lanzamientos de los muy buenos lanzadores que habían en la Liga Mexicana y todo el panorama cambió. En una ocasión jugábamos contra Veracruz, lanzaba el veterano Julio “ Jiquí” Moreno quien posteriormente jugó con los Senadores de Washington.

Comentaba Coimbre que ese día en el parque se encontraban unos amigos de Puerto Rico que lo fueron a ver jugar. Entre los visitantes se encontraban Mario Padilla,  el licenciado Raúl Matos, su hermano Cesar, don Jorge Bird que tenía un hijo estudiando en la Universidad Autónoma de México y el doctor Luis Ramos Yordán.

Continua Coimbre recordando: “Ese día tuve la dicha de hacerle una dedicatoria a don Mario Padilla y al grupo de puertorriqueños, alcance una bola rápida de “Jiquí” Moreno y le conecte un doble entre el derecho y el central. Sin necesidad de deslizarme, pero, con la intención de impresionar, asi lo hice, levantando un polvorín que parecía un volcán en erupción”.

La verdad es que el volcán lo estaba formando yo haciendo señas a don Mario Padilla desde la segunda base. Al terminar la entrada don Mario me hizo señas para que pasara por su palco y me dijo: “ Esa línea criolla vale $200 que usted debe ir a buscarlos mi laboratorio, jajajaja, seguro fui a buscarlos en compañía de su sobrino Escabí”. Coimbre terminó entre los mejores bateadores con un saludable promedio de 346.

EDWIN KAKO VAZQUEZ  ESCVRITOR E HISTORIADOR

 

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