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En la campaña de 1953 al 1954, del Béisbol de Puerto Rico, Mickey Owens se hizo cargo de la dirección de la Yeguita dandole la gran sorpresa a la fanaticada. Todo el mundo pensaba que no llegaría a la final y como arte de magia pudo llevar al equipo al campeonato. A pesar de muchas piedras que se le presentaron en su camino, pudo llevar al equipo Criollo al campeonato.
Owens recibió la ayuda constante de "Tetelo" Vargas quien bateó solo 235 en esa temporada. Sin embargo, “El Gamo” fue la chispa que encendió al equipo para la conquista del más alto galardón del Béisbol Profesional de Puerto Rico.
Durante la celebración del triunfo cagueño en aquella memorable campaña, el distinguido cronista Rafael Pont Flores tuvo palabras de elogios para el gran pelotero dominicano. Quiero llevarles a ustedes queridos fanáticos la columna que escribió Pont Flores llamada "La Hormiguita Hormigón" escrita en el periódico "El Mundo" en febrero de 1954.
En relación al gran pelotero dominicano Juan Estebán Vargas "Tetelo" conocido con el mote de "El Gamo Dominicano". Escribió Pont Flores: "Estábamos en el camerino de los nuevos campeones de Puerto Rico. El aire caldeado vibraba con relinchos de alegría. Sentado sobre un banco, destocado y con las gotas de sudor resbalando por las huellas que ha dejado la veteranía.
Mickey Owens usaba la toalla por detrás de la oreja que casi le estaban dando tanta fama como su desgraciado "passed ball". Hablábamos de los refuerzos para la Serie del Caribe y los lanzadores iniciales. Había que levantar la voz para hacerse oír sobre los barítonos y tenores de las duchas y el metálico sonido de los clavos caminando sobre el hormigón.
Atletas a medio vestir, con las piernas cruzadas, se amarraban los zapatos e interrumpían la operación para recibir apretones de manos. Una sombra cruzó e interrumpió la luz de una bombilla y el piloto de la Yeguita levantó la vista. Frente a nosotros estaba un caballero que una vez fue gordo, cuando ocupaba la presidencia del Guayama. Su rostro resplandeciente ya no era del zorro sino de brujo viejo.
Sonreía pero no hablaba. "Mickey, este es Paco Fernández". Owen estrechó ladiestra extendida. "Mickey, él fué presidente del Guayama, su socio". Owens hizo más fuerte el saludo y puso la otra mano como si quisiera agradecer el recuerdo. "Señor Fernández, como esta usted, usted sabe. Todavía tenemos con nosotros uno de sus muchachos, mírelo allí, en un rincón, secándose el agua que salpicaba una trenzada anatomía con la que el tiempo no ha podido o no ha querido hacer de las suyas.
Se preparaba para cambiarse de ropa el atleta a quien Mickey afectuosamente ha bautizado como su "Novato del Año". En la enredadera telefónica que es la cháchara del "dugout", lo conocen como "La Hormiguita". No hay fanático de Puerto Rico que no haya visto la razón para éste mote aunque quizás ésta sea la primera vez que se den cuenta de ello. Batea un hit de piernas y las suyas son largas y finas como la de potro Árabe.
Al llegar a primera mueve los labios, habla con el coach, con el inicialista, sale al robo de segunda, lo ponen fuera, le dice algo al campo corto, a la segunda base y si está mirando al árbitro. Al pasar por tercera tiene un comentario para el antesalista, para el dirigente, frente a quien se detiene y de nuevo al árbitro. Si se topa con el carga bates vuelve a detenerse y le dice algo.
Igualito que una hormiguita entrando, deteniéndose y saliendo de una fila fórmica. En las últimas temporadas ha estado domando el banco, otros han venido y se han ido y solo entraba a juegos como pieza de repuesto, duro como el diamante y tan viejo como él mismo.
Este año se convirtió en regular por que, al irse Dick Sinovic y el convertible Borwning, no había más nadie. Se desempeñó satisfactoriamente y los aplausos con que siempre era acogido al venir a batear no era tanto por lo que estaba haciendo, que no era mucho, sino por lo que había hecho que nunca se podrá olvidar.
Pero en la recta de llegada de nuestro campeonato, ya los aplausos empezaron a encenderse y a coger un ímpetu que no da la cortesía, sino la admiración. Sus remos de gamo asustado recobraron aquella elasticidad que ni aún el gran Pedro Augusto podía imitar. En la parada triunfal de cierre de campeonato y de campeón, el astro que nació en Quisqueya y tiene su hogar en Puerto Rico volvió a oír el toque de alegres campanas.
Que nunca más creyó habría de escuchar. El público, que casi siempre es más sentimental que práctico, se enamoró perdidamente del veterano reverdeciendo laureles. Que una vez fue Ligas Mayores sin llegar a ellas y ahora, en la Liga Zeta, sienta a los Triple "A".
En la baraúnda de la celebración de antier en el Turabo, las palmadas volaron como palomas sobre su destocada testa, cuyo rape disfraza pero no oculta una calvicie de senador romano del béisbol. Ayer al mediodía estaba Mickey Owens en la línea, se deseaba saber la alineación de Puerto Rico para el juego de hoy contra Panamá.
El dirigente de Puerto Rico desgranó nombres como si fueran una ensarta de perlas de raro valor. Bateando en octavo lugar mencionó a su querido Novato. "Usted perdone por que usted es el piloto. Peroooo no debía ir otro nombre ahí?.... "Le diré una cosa, en los últimos juegos bateó como 350, su fildeo, no se puede pedir más, ayudó como el que más para ganar el banderín y no creo haya otro pelotero en nuestro equipo que lo haga mejor que él.
Forma parte de una combinación ganadora, puede que, sujeto a las alternativas del juego, tenga que cambiarlo por otro. Pero el debe iniciar por que él se lo ganado, no por razones sentimentales sino por razones prácticas.
"Y ES ASI, A LOS 48 AÑOS DON JUAN ESTEBAN VARGAS, EL BRUJO TETELO DE LOS BRUJOS DE GUAYAMA OCUPO ESA NOCHE EL JARDIN IZQUIERDO DEL EQUIPO DE PUERTO RICO. COMO TRIBUTO AL PASADO, HONRANDO AL PRESENTE Y UN EJEMPLO PARA EL PORVENIR DE CUALQUIER PAIS".
EDWIN KAKO VAZQUEZ ESCRITOR E HISTORIADOR DEPORTIVO
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