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Roberto Alomar Debe Estar En El Salon de la Fama |
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Por: Tony Menendez Miami Florida - No hay que tener una bola de cristal para ver que Roberto Alomar debe ser exaltado al Salón de la Fama en Cooperstown tan pronto como en la primera boleta que ya fue recibida por los miembros de la Asociación de Escritores de Béisbol de América. Punto y esa no es solo mi opinión.
El conocido como Robbie Alomar en los nortes de la gran carpa simplemente en 17 campañas trabajó de tal forma que demostró ser el mejor intermedista de su época.
El boricua al momento de retirase terminó su ilustre carrera con promedio de bateo de .300, 2.724 indiscutibles, 210 cuadrangulares y 474 bases estafadas. Fue electo al Juego de Estrellas en 12 ocasiones y ganó 10 Guantes de Oro.
Entre otros innumerables galardones, honores y reconocimientos fue Jugador Más Valioso de la Serie de Campeonato de la Liga Americana en 1992; Jugador Más Valioso en 1998 del Juego de las Estrellas y obtuvo cuatro Bate de Plata.
Hoy día el ex intermedista boricua esta en el Salón de Excelencia de la Fama de los Azulejos de Toronto.
En Puerto Rico estarán muy pendientes el próximo 6 de enero también si otro de los suyos Edgar Martinez finalmente se le reconoce como el mejor bateador designado de todos los tiempos.
El “Señor Marinero” demostró números ofensivos que le merecen también ser inmortalizado entre los grandes.
Obtuvo los títulos de bateo en 1992 y 1995 en la Liga Americana, fue siete veces un Todo Estrella, una super post-temporada en el año 1995 y le dió una nueva definición de excelencia al rol de bateador designado.
En sus días de jugador activo obtuvo en cinco ocasiones el premio del bateador designado del año en su circuito americano. También fue un cinco veces Bate de Plata y en el 2004 obtuvo el prestigioso Premio Roberto Clemente.
Con Seattle, a quienes les fue leal por 18 campañas y nunca vistió otro uniforme, es todavía hoy su lider de todos los tiempos en partidos jugados, turnos al bate, hits, carreras impulsadas, dobles y bases por bolas.
El Día de Reyes sabremos
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