Desde niño su pasión por el béisbol rondaba su vida sembrando en ella una esperanza beisbolera que rindió frutos posteriores en alas de un deporte llamado "béisbol" que se deslizaba a través de todo el Caribe.
Pedrín Zorilla "El Cangrejo Mayor" fue sin lugar a dudas un "Titán de la LLanura" que equilibró su vida manteniéndose en el tope del "civismo boricua" sumado a su formación como ser humano y como deportista exitoso. Muchas veces no se conocen las habilidades innatas de estas personas que en ocasiones son precursores de tiempo completo y que se dedican de lleno a este nuevo despertar.
Zorilla sin embargo, era deportista "nato" practicó baloncesto y béisbol. En la década de los años (20s) este caballero fue un gran defensor de la segunda base en una época no muy equilibrada socialmente. Dentro de su oficio como empresario estuvo "cinco décadas "en el béisbol dando batalla y creando un ambiente poderoso en personalidad.
Participó en el advenimiento del "Béisbol Romántico" de los años (20) y (30), al organizarse la Liga de Béisbol Semi-Pro y consumió la oportunidad de crear un equipo de pueblo humilde y sencillo. La tarea no fue fácil y muchos contratiempos tocaron a la puerta para frenar la idea latente que tenía en su corazón.
Zorilla siguió adelante con su idea y no se amilanó construyendo entonces el famoso equipo de los "Cangrejeros" del Santurce. Un equipo con sabor a pueblo con una estampa lisonjera en el tiempo y espacio de una raza jíbara con acentos extranjeros. Era un "simbolismo patrio" que se desbordaba en un "diamante topográfico" adornado con las más esplendorosas multitudes.
Tenía en su plantilla a peloteros del patio rebuscados en barrios pobres donde él entraba con autoridad por que se había dado a querer por su gente. Era un respeto más allá de lo común que caminaba con él de día y de noche engendrando una coraza de amor pleno. Dentro de la transformación cangrejera habían peloteros de la Cantera de Ponce,.
Algunos de ellos, Manuel Archevald, Liborio Rodríguez, Raúl Acosta, Tingo Daviú, Luis Raúl Cabrera, Coco Ferrer, Merzo Cabrera, Caró Malonado y Felo Maldonado. Otros pueblos y otros países entraron en esta peregrinación deportiva, enviando a sus hijos a manos del "Sacerdote del Béisbol" llamado Don Pedrín Zorilla.
Con "buen ojo" para consolidar las habilidades del pelotero latino, se pueden mencionamos peloteros de la claque como: juey Andrades y Jueyito, Kilpa Aponte, Pedro Jaime Reyes, Nenaco Vilá, Luis Andrades, Manolín Rosario, el Brujo Mangual, Alfonso Gerald, Valvy Thomas, Pepe Lucas, Liquito Traboux, Fellito y Monchile Concepción.
Guille Angulo, Eduardo Nichols, El Indio Ramirez, Mon Carrión, Enrique González, Pepe Santana, Lino Suarez, Millito Martínez, Larú Velázquez, Sammy Céspedes, Luis Rodríguez Olmo, Rogelio Wiscovitch, Rubén Gómez y otros.
Más adelante el "Béisbol Romántico" permitía traer "refuerzos "americanos y Pedrín Zorilla consiguió los mejores. Dentro de todo este movimiento deportivo la "unión personal" y la confianza jugaron un papel muy importante en el núcleo de jugadores americanos que vinieron a la isla.
Muchos de estos jugadores "sepias" (negros) no pudieron dar el salto a las Grandes Ligas gracias a un "veneno sociológico" llamado (segregación) que atacó esa época sin compasión ninguna dejando marcado sus estragos en el sueño de muchos hombres en pisar la "Tierra Prometida".
Peloteros como Billy Byrd, Joshua Gibson, Dick Seay, Willard Brown, Bon Thurman, Buster Clarkson, Willie Mays, George Crowe, Clarence Palm, Vidal López y Bill Greason pertenecieron a la factoría cangrejera. Fue una procesión deportiva de gran valor para un pueblo que llevaba el béisbol en la sangre y que aliviaba las tensiones sociales del diario vivir viviendo este pasatiempo en carne propia.
Muchos fueron los sobrenombres que nacieron de aquel "bonche" de superdotados tales como, "Ese Hombre" Willard Brown, "El Múcaro" Bob Thurman, "El Soldadito" Don Zimmer, "El Teniente" John Ford Smith, "El Ministro" Bill Greason, "El Divino Loco" Rubén Gómez y muchos más.
Otros peloteros que pasaron por las manos de Zorilla y que pisaron la "Tierra Prometida" del Circo Grande fueron: José Antonio Pagán, Roberto Clemente, "Peruchín" Cepeda, "Terín" Pizarro y Eduardo Figueroa.
La fanaticada cangrejera era "distinta y diferente" su magnetismo aunque se descontrolaba a la hora de la confrontación, pronto llegaba a su nivel a medida que pasaba el juego. Zorilla era más que un padre, era consejero, apoderado y amigo, galardones que se pasaban de la raya a la hora de la verdad de ese sentimiento cangrejero. Rafaél Pont Flores lo bautizó como "El Cangrejo Mayor" llegando a ser un empresario de gran renombre en Puerto Rico y en muchos lugares del mundo donde se practicaba el béisbol.
El Cangrejo fue campeón de Puerto Rico y de la Serie del Caribe en los años (1951), (1953), (1955), extendiendo sus triunfos a Cuba y Venezuela. Su carrera no terminó ahí, en (1956) los Gigantes de San Francisco lo contratan como "escucha" hasta el (1975). En el (1977) trabaja con los Cachorros de Chicago hasta su partida el 9 de abril de (1981). En sus últimos años estuvo en la parte gerencial de los Cangrejeros del Santurce.
En resumen amigos lectores Pedrín Zorrilla fue una leyenda contribuyente para nuestro béisbol insular. Su relación para con este pasatiempo sirvió de base para que otros guerreros deportivos que vinieron después de él lucharan y mantuvieran el espíritu del béisbol vivo en nuestra isla. Gracias, Pedrín Zorilla. QPD
EDWIN KAKO VAZQUEZ
ESCRITOR E HISTORIADOR DEPORTIVO