Ed Reubach
(20-8), Carl Lundgren (17-6).,Jack Pfiester (20-8)y Orvie Overall
(12-3) fueron muy buenos iniciadores por la novena de los Cubs guiados
detrás del plato por el fino receptor Johnny Kling. En (1906) el equipo
obtuvo (116) victorias una marca para una temporada regular con (20)
juegos de ventaja.
Un dato
curioso resulta el hecho de que los Cubs (LN) conectaron solo (20)
cuadrangulares intramuralmente con el mismo Frank Chance de líder con
solo (3) batazos de vuelta completa. El equipo se destacó en los robos
de bases con (283) siendo lideres en carreras anotadas de la liga con
(704) y (1,316) hits. En la Serie Mundial se enfrentaron a sus casi
hermanos Chicago White Sox (LA) perdiendo la Serie(4-2).
En
la estación de (1907) los Cubs no se amilanaron y volvieron a ganar el
banderín esta vez con marca de (107-45) con (17) juegos de ventaja
sobre sus más cercanos rivales Piratas de Pittsburg que terminaron
segundos con (91-63). Esta edición Cubs no cambió mucho en su personal
teniendo en Frank Chance su (dirigente-jugador) a su mejor hombre con
la macana al hombro (293).
El
corazón de los Cubs durante esa temporada fue su gran ofensiva
unida a un hermético pitcheo que globalmente su efectividad fue
de (1.73). Ofensivamente conectaron solo (13) batazos de vuelta
completa volviendo a depender de la velocidad de sus jugadores con
Johnny Evers estafándose (46) almohadillas blancas para la causa del
equipo. Su tercera base Harry Stienfeldt sacudió (25) batazos de doble
mérito trayendo a casa a (70) hombres con una defensiva contundente
alrededor del tercer saco.
Desde
la lomita de los suspiros tuvieron dos ganadores (20) juegos, Orvie
Overall (23-8) (1.68), “Three Fingers” Brown (20-6) (1.39). Por su
parte Carl Lundgren aportó (18-7) (1.17), Ed Reulbach (17-4) (1.69) y
Jack Pfiester (15-9) (1.15). Ahora por segundo año consecutivo pisarían
la Serie Mundial frente a los Tigres de Detroit donde resultaban
favoritos. Los Cubs le dieron una chiva a los Tigres derrotándolos
(4-0) con una brillante labor de sus lanzadores que marcaron (0.75) de
efectividad en la Serie.
Guiados
por el guardabosque Jimmy Stalgle con (6) robos de bases, Steinfeldt
que bateó para (471) con (8) hits, Evers (350), una sólida
ofensiva y un espectacular pitcheo los Cubs ganarían su
primera Serie Mundial.
Llegó
el 1908 y los Cubs volvieron a repetir la hazaña de ganar el banderín
nuevamente con marca de (99-55) con un solo un jueguito de ventaja
sobre Nueva York (98-56) dirigidos por John McGraw. Otra vez los
muchachos de Frank Chance se robaron (200) bases o más (212) en la
temporada.
Esta edición
estaba otra vez es muy bien condimentaba desde todos los ángulos con
algunos cambios. Terminaron la temporada con (249) de promedio,
anotaron (625) carreras, (1,267) hits, (197) dobles, (56) triples, (19)
cuadrangulares, (418) bases por bolas y sus lanzadores nuevamente la
pusieron en la china con una efectividad global de (2.14).
Sus
lanzadores fueron líderes en la Liga en ponches con (668), en por
ciento con (643%), líderes en entradas lanzadas con (1,434). “Threef
Fingers” Brown metió una temporada excepcional con (29-9), Ed
Reulbach (24-7), Orvie Overall (15-11), Jack Pfiester (12-10) y Chick
Ferrer (11-9).
Por segundo año consecutivo los Cubs se
enfrentarían a los Tigres de Detroit en la Serie Mundial y los
derrotarían nuevamente esta vez (4-1). Frank Chance se puso las botas
acumulando promedio de (421) en la Serie, pegando (8) hits, anotó (4) y
empujó (3). Ty Cobb del Detroit bateó para (368) con (7) inatrapables
en (19) viajes al plato. En la lomita Overall lanzó (18.1) entradas en
la Serie, ganó (2) partidos ponchando a (15) bateadores con una
efectividad bajita de (0.98).
En
(1909) los Cubs jugaron nuevamente excelentes pero llegaron segundos en
la tabla de posiciones con marca de (104-49). Los Piratas jugaron
mejor llegando primeros con una estupenda marca de (110-42). Frank
Chance y sus chicos siguieron trabajando fuerte y lograron su cuarto
banderín en (1910) con marca de (104-50) a (13) juegos de ventaja de
sus más cercanos rivales Nueva York que terminaron con (91-63).
Ofensivamente
durante la temporada los Cubs estuvieron amparados en (84) batazos de
triple mérito y (34) cuadrangulares bateando globalmente para (268) en
(1910). Su ofensiva desde cualquier punto fue magistral resaltando su
cuadro interior una muralla impenetrable. En esta ocasión el equipo se
estafó (173) bases, (219) dobles y anotaron (711).
Con
el madero al hombre se destacaron el tercera base Frank Steinfeldt con
(10) macanazos fuera del parque, Frank Chance bateo (298), el
guardabosque Solly Hofman (301), Wildfire Schulte (29) dobles, (15)
triples y (168) hits.
Desde
la colina de los suspiros los Cubs dependieron del brazo del novato
derecho Leonard “King” Cole quien recopiló (20-4). Luego de dos
temporadas con el Chicago fue cambiado a los Yankees de Nueva York y en
(1916) a la edad de (29) años falleció. Los lanzadores de los Cubs
lidearon la Liga en efectividad con (2.51)
Three
Finger Brown volvió a lucir con (25-13) (1.86), Harry Mclintire (13-9),
Orvie Overall (12-6), Ed Reulbach (12-8) y Lew Richie (11-4). Los Cubs
fueron a la Serie Mundial frente a Filadelfia y cayeron derrotados (4-1)
En
juilo de 1910 un columnista del New York Mail llamado Franklin P. Adams
publicó un poema inmortializando al cuadro interior de los Cubs.
There are the saddest of posible words
Tinker to Ever to Chance
Trio of Bear Cubs and fleeter than birds
Tinker to Ever to Chance
Thoughtlessly pricking our gonfalon bubble
Making a giant hit into a double
Words thsat are weight with nothing but trouble
Tinker to Ever to Chance
De
esta manera amigos lectores los Cubs de Chicago escribieron su pagina
dorada en la historia del béisbol de Grandes Ligas con una cantidad de
cuatro banderines en (5) años.
EDWIN KAKO VAZQUEZ
ESCRITOR E HISTORIADOR DEPORTIVO