El Beisbol de Tommy Holmes
Por Angel Torres - El lunes 14 de abril de 2008, falleció a los 91 años de edad, el ex jardinero de los Bravos de Boston y Dodgers de Brooklyn, Tommy Holmes, de causas naturales en Boca Ratón, Florida. Holmes será recordado por siempre en el béisbol, porque durante la temporada de 1945 con los Bravos, impuso un récord moderno para la Liga Nacional, al conectar de hit en 37 juegos consecutivos, lo que comenzó el 6 de junio y finalizó el 12 de julio. Ese año Thomas Francis Holmes tuvo una campaña sensacional, porque le pegó a la bola a un ritmo de .352, con 117 carreras impulsadas, 125 anotadas y 15 bases robadas.

Terminó como líder en tubeyes con 47, 224 hits, un porcentaje de poder ascendente a .577 y 28 cuadrangulares. En 636 veces al bate se ponchó solamente en nueve ocasiones, unas cifras comparadas, con los 122 ponches que se tomó en la friolera de 4,992 turnos, durante su carrera en el Gran Circo. Sus numeritos en 1947, no fueron suficientes para superar a Phil Cavaretta, que conquistó el premio que se otorga al Jugador Más Valioso de la Liga Nacional, pero si lo superó en la selección como Atleta del Año en la Liga Nacional realizada por el Sporting News.

En 1978 Pete Rose rompió su marca de partidos seguidos anotándose hit con 44 y cuando eso ocurrió, Holmes que se encontraba presente, bajó al terreno para felicitar a Pistol Pete y darle las gracias “por hacer que los fanáticos lo recordaran 26 años después de su retiro”.Sin embargo el hombre que nació el 29 de marzo de 1917 en Brooklyn, Nueva York, brilló con méritos propios en las Grandes Ligas, terminando su estancia de 11 años con promedio ofensivo de .302, acompañado de 88 jonrones y 581 remolcadas. Nada mal para un muchacho que estuvo bajo la tutela de su padre, que quería convertirlo en un campeón mundial de boxeo.

Pero su destino comenzó a cambiar, cuando defendiendo la primera base para la Escuela Técnica Superior en Brooklyn y posteriormente para un equipo semiprofesional de la localidad, descubrió que pegaba más hits bateando a la zurda que golpeando a los contrarios dentro de un entarimado. Al menos eso fue lo que pensó el buscatalento Paul Krichell, que lo firmó para la organización de los Yanquis de Nueva York en 1937.

Desde su inicio Holmes demostró que podía hacer contacto con la esféride, bateando para un average de .320 con 25 vuelacercas y 111 empujadas con el Norfolk de la Piedmont League. A pesar de conectar para las tres cifras en cada una de sus tres torneos en las Ligas Menores, Holmes se encontró que le era imposible ascender a los Mulos de Manhattan, que presentaban un grupo de guardabosques inexpugnable, integrado nada menos que por “El Yankee Clipper,” Joe DiMaggio, Tommy “El Imprescindible” Henrich, Charlie “King Kong” Kelly y George “Pisa Bonito” Selkirk.

Como consecuencia, Holmes fue cambiado a los Bravos por el jugador del cuadro Buddy Hassett, donde pudo desarrollar todo el talento que le había sido negado en el Brown, pegándole a la pelota por sobre las tres cifras en cinco años consecutivos, entre 1944 y 1948. En la última de las temporadas contribuyó a que los Bravos asistieran a la Serie Mundial, la que perdieron en seis encuentros contra los Indios de Cleveland, que presentaron un elenco de lanzadores encabezados por Bob Feller, Bob Lemon, Steve Gromek y el sensacional zurdo novato Gene Bearden. En el Clásico, Holmes solamente pudo anotarse cinco hits en 26 veces al bate.

Como no hay nada que supere la vivencia en el béisbol, les contaré que tan pronto me enteré del deceso de Holmes, se lo informé a mi compañero de transmisiones en Fox Ulpiano Cos Villa, porque él tenía una razón poderosa para estar interesado. Les explicaré: Durante el entrenamiento primaveral de 1947, varios equipos de Grandes Ligas fueron a practicar a Cuba, incluyendo a los Bravos de Boston Yanquis de Nueva York y Dodgers de Brooklyn. También los Royals de Montreal con Jackie Robinson, Don Newcombe y Roy Campanella como atracciones principales y la Liga de Mujeres de Béisbol Profesional, por sus siglas en inglés, AAGPBL (All Americans Girls Professional Baseball League).

Cos Villa estudiaba en la Escuela Técnica Industrial de Rancho Boyeros y como medio de entretenimiento él y varios de sus compañeros, acudían al Aeropuerto de Rancho Boyeros a ver a los pasajeros que llegaban. Entre ellos a los jugadores de los Bravos, que acudían para celebrar una serie de tres partidos contra los Dodgers. Cos conoció a Holmes que venía con la aureola de haber impuesto su récord de 37 hits consecutivos dos años antes. A Cos nunca se le olvidó ese detalle y ahora lo recordará aún más, al saber que Holmes igualmente estudió en una escuela técnica en su nativa Brooklyn.

Los Bravos que perdieron la serie con los Dodgers con una victoria y dos derrotas, viajaron con todo su elenco de serpentineros estrellas como el zurdo Warren Spahn, Johnny Sain, Bill Voiselle, Si Johnson, Red Barrett, Clyde Shoun y los jugadores Hank Camelli, Earl Torgeson, Danny Litwhiler, Connie Ryan y Holmes. Par mi la visita fue igualmente inolvidable, porque fui a ver muchos de los desafíos celebrados, incluyendo uno donde Conrado Marrero derrotó a los Yanquis 2-1 en siete entradas, permitiendo un solitario cuadrangular conectado por el tercera base Billy Johnson, quien compartía la posición con el Dr. Bobby Brown, que ese día defendió el campo corto. Algo de lo grandioso y espectacular del momento, que con los años crece más y más en importancia, fue que el perdedor fue el as Allie Reynolds y que en el jardín izquierdo vi jugar al filósofo del béisbol, Yogi Berra, que se fue de 3-0, ante el slider del Premier, que en aquel entonces era definida como una curvita hacia fuera.

Como colofón a un brillante entrenamiento en Cuba, las novenas de Brooklyn y Montreal viajaron el 9 de marzo a Panamá y ocho días después, el 17 de marzo, los Reales situaron por primera vez a Jackie Robinson en la inicial. El encuentro terminó con un empate a una carrera, pero provocó que el propietario de los Esquivadores, Branch Rickey, adquiriera el contrato de Robinson, para colocarlo en la primera base. La razón principal del cambio, se debió a que los Dodgers tenían como regular en la cámara intermedia a Eddie Stanky, de quien el manager Leo “Lipidia” Durocher decía que “no podía batear, fildear o correr, pero que siempre encontraba la forma de derrotar al enemigo”.

De ese modo Robinson rompió la barrera del color en las Grandes Ligas, como lo había hecho en las Ligas Menores, al debutar con los Dodgers en un histórico juego celebrado el 15 de abril de 1947, un hecho que fue recordado por sexagésima-primera vez, el pasado martes 15 de abril de 2008 en el Dodger Stadium, con Don Newcombe tirando la primera bola, la presencia del actor Lou Gossett (Jr) y de la cantante, Chaka Khan, que cantó el Himno Nacional de los Estados Unidos.

Volviendo a Holmes, podemos agregar que finalizó su estadía de 11 temporadas en las Grandes Ligas, participando en tres partidos para los Dodgers en la Serie Mundial de 1952, la que perdieron en siete choques frente a los Yanquis. Un final feliz para una estrella del deporte.

Sumado a sus hazañas, debemos señalar que Holmes fue el villano al romper tres veces la posibilidad de un lanzador en anotarse un partido sin hit, siendo sus víctimas: Bill Fleming de los Cachorros de Chicago en junio 13 de 1942; Rip Sewell del Pittsburgh, el 25 de agosto de 1942 y Van Lingle Mungo de los Gigantes de Nueva York en agosto 28 de 1943.
 
Fungió como manager-jugador de los Bravos en 1951-52. De 1973 hasta 2003, trabajó para los Mets de Nueva York como director de relaciones públicas de béisbol amateur. Como pueden ver, no fue solamente Rose quien lo sacó del olvido en 1978.

 

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