Historia de Las Grandes Ligas en el Japón
Por Angel Torres - HISTORIA DE LAS MAYORES EN TIERRAS NIPONAS
 
La primera vez en la historia que las Grandes Ligas iniciaron la temporada en Japón, ocurrió en el año 2000 con una serie entre los Cachorros de Chicago y los Metropolitanos de Nueva York. Los Lobeznos ganaron el primer encuentro el miércoles 29 de marzo por anotación de 5-3 en el Domo de Tokio, con el Príncipe Naruhito en el palco real y una asistencia de 55,000 fanáticos, apoyados en cuadrangulares de Shane Andrews y Mark Grace. Al día siguiente los neoyorquinos se desquitaron, venciendo a los chicagoenses, 5-1, por jonrón con las bases llenas del hawaiiano Benny Agbayani en la primera parte del onceno. El partido fue igualmente histórico porque el cubano Rey Ordoñez cometió un error sobre un roletazo de Damon Buford, que finalizó su racha de 101 desafíos sin pifiar que comenzó el 13 de junio de 1999. Para los japoneses la serie representó cerrar de una vez por todas, las heridas causadas por la Segunda Guerra Mundial donde combatieron ambos países.
 
Es necesario recordar que durante la conflagración, el mayor insulto que los hijos del Sol Naciente gritaban a las fuerzas armadas de los Estados Unidos, era el siguiente: "RUSU-SAN IS A BUM", que traducido al inglés significa: "Babe Ruth is a bum" y en español "Babe Ruth es un vagabundo".
La segunda vez que las Ligas Mayores comenzaron oficialmente un torneo en tierras niponas, aconteció el martes 30 de marzo de 2004, cuando los Yanquis de Nueva York que efectuaban su primera visita a Japón en 49 años dirigidos por Joe Torre, sucumbieron 8-3 ante los Mantarrayas de Tampa Bay comandados por Lou Piniella. El encuentro marcó el regreso al terruño del ídolo local Hideki Matsui y el debut de Alex Rodríguez con el uniforme a rayitas. Al día siguiente los Mulos de Manhattan se vengaron aniquilando a los tampeños 12-1 al ritmo de cuatro jonrones.
 
La tercera inauguración en nueve años, se produjo ante 44,628 entusiastas en el Tokio Dome de Japón, el pasado martes 25 de marzo de 2008, en el inicio de campaña regular más temprana en los anales de las Grandes Ligas, teniendo como rivales en ésta oportunidad a los Atléticos de Oakland y a los Medias Rojas de Boston, que son los actuales campeones mundiales de béisbol. Para los fanáticos locales, la atracción principal fue que el serpentinero japonés, Daisuke Matsuzaka, fue el encargo de iniciar el partido, aunque salió sin decisión en la victoria de los bostonianos 6-5 en 10 entradas, gracias al segundo doble de dos carreras conectado por Manny Ramírez en el desafío, aprovechando un lanzamiento del relevista perdedor Huston Street.
 
El triunfo que no pudo conquistar Matsuzaka en su país natal, cuando permitió un par de anotaciones en el primero, incluyendo el primer jonrón de la nueva temporada disparado por Mark Ellis, lo logró su compatriota Hideki Okajima en misión de relevo. Jonathan Papelbon que salvó el encuentro, estuvo a punto de tirarlo por la borda en la segunda parte del décimo.
 
El miércoles, los Atléticos nivelaron la serie, venciendo 5-1 a los Medias Rojas, apoyados en el lanzamiento de Rich Harden, quien solamente permitió una carrera en seis capítulos, el producto de un bambinazo de Manny Ramírez en la sexta con dos outs. Emil Brown, quien la noche anterior había cometido una marfilada corriendo las bases, se redimió, con una película de cuatro esquinas de tres anotaciones en el tercer episodio, frente al abridor y perdedor Jon Lester.
 
El deporte de las bolas y los strikes fue introducido en el Japón en 1872 por el maestro norteamericano Horace Wilson y no dejó de practicarse hasta que fue censurado por el Emperador en época de guerra. Posteriormente el General Douglas MacArthur ordenó que se reanudara la pelota después de la derrota nipona.  En 1888 los Medias Blancas de Chicago de Al Spalding liderados por Cap Anson y los "All Americans" guiados por Montgomery Ward, realizaron una gira alrededor del mundo incluyendo Japón, China, las Filipinas y Hawaii, regresando a los Estados Unidos en febrero de 1889.
 
En octubre de 1913 John McGraw de los Gigantes de Nueva York y Charles Comiskey de los Medias Blancas de Chicago, iniciaron un viaje que los llevó a varios lugares del planeta, el que comenzó en Cincinnati y terminó en Londres. Desde luego que se jugaron varios desafíos en Japón donde el deporte comenzaba a gustar. En noviembre de 1934, lo hizo un conjunto de astros compuesto por Babe Ruth, Earl Averrill, Moe Berg (el pelotero por quien Mike González creó su famosa frase Good Field No hit), Jimmie Foxx, Joe Cascarella, Charley Gehringer, Lefty Gómez, Lefty Grove y Lou Gehrig. Al frente se encontraba el manager y propietario de los Atléticos de Filadelfia, el legendario Connie Mack.
 
Durante el encuentro celebrado en noviembre 20, el lanzador japonés Eiji Sawamura ponchó sucesivamente a Gehringer, Ruth, Foxx y Gehrig, recordando la proeza realizada por el zurdo Carl Hubbell en el Juego de Estrellas de ese mismo año, cuando eliminó por la vía rápida en forma consecutiva a Ruth, Gehrig, Foxx, Al Simmons y Joe Cronin, igualada por el mexicano Fernando Valenzuela en 1986, quien dejó con la carabina al hombro a Don Mattingly, Cal Ripken (Jr), Jesse Barfield, Lou Whitaker y Teodoro Higuera.
 
A pesar de la hazaña de Sawamura, la serie terminó con 17 victorias para los americanos y un empate, pero su heroicidad jamás fue olvidada por sus compatriotas, siendo esa la razón por la cual hoy en día, el premio que lleva su nombre es el equivalente al premio Cy Young en las Ligas Mayores.  Ty Cobb visitó a los nipones en 1928 y Joe DiMaggio conectó el último cuadrangular de su carrera en Japón, cuando participó en varios desafíos de exhibición, después que los Yanquis de Nueva York vencieron a los Gigantes de Nueva York en la Serie Mundial de 1951.
 
El inmortal Lou Gehrig visitó Japón antes que Ruth, jugando en un partido de exhibición junto a Lefty Grove, Al Simmons, Mickey Cochrane, Frank Frisch y Rabbit Maranville en 1931, comprobando lo que había progresado el deporte en tierra japonesa desde que Herb Hunter llevó una selección de la Liga de la Costa del Pacífico en 1921. En 1934 cuando Ruth visitó Japón la pelota aún era amateur, sin embargo al año siguiente los Gigantes de Yomiuri se convirtieron en el primer equipo profesional.
 
Lefty O'Doul se presentó con las Focas de San Francisco en 1949 y DiMaggio causó sensación cuando la selección de Grandes Ligas conquistó 13 triunfos al hilo en 1951. Entonces ocurrió lo inesperado, porque el conjunto estelar de la Costa del Pacífico Japonesa, venció al zurdo Bobby Schantz 3-1, siendo la primera vez que superaban a los americanos en 29 años.
 
En 1970 le ganaron la primera serie a una novena del Gran Circo, cuando superaron a los Gigantes de San Francisco 6 juegos a 3. Esto lo repitieron en 1990 al imponerse a una selección de Grandes Ligas 4-3 con un empate. En 2008 antes de la serie entre Medias Rojas y Atléticos, los visitantes barrieron a los nipones en los dos desafíos de exhibición que celebró cada novena. En 1955 los Gigantes de Tokio lucieron bien en una competencia celebrada en el Nuevo Estadio de La Habana, donde el serpentinero Takumi Ohtomo blanqueó a los Cubanos Reyes del Azúcar de la Triple A dirigidos por Regino Otero.
 
Los cubanos contaron con una alineación que incluía a Rigoberto Mendoza, Ultus Alvarez, Perucho Formental, Daniel Morejón y René Friol. Tras finalizar la serie el segunda base cubano Roberto Barbón, conocido por "Negrete", recogió sus maletas y se fue con ellas al Japón, donde se convirtió en el primer extranjero en participar regularmente en los circuitos japoneses. Desde entonces son muchos los peloteros de distintas nacionalidades, que han ido a probar fortuna al lejano Oriente incluyendo a Cecil Fielder, quien después de una campaña exitosa en el Imperio del Sol Naciente, triunfó con los Tigres de Detroit en la Liga Americana.
 
En su honor podemos decir que Fielder ha sido el único jugador que ha conquistado el campeonato de los jonroneros en tres países distintos: Venezuela, Japón y Estados Unidos.  Más recientemente, el norteamericano Tuffy Rhodes y el cubanovenezolano Alex Cabrera empataron el récord de 55 jonrones impuesto por el legendario Sadaharu Oh en la pelota japonesa.

 

 

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