|
Por Edwin Kako Vazquez - Cuando en el año 1947 se anunció que Jackie Robinson jugaría para los Dodgers de Brooklyn muchas personas ligadas al béisbol replicaron: " Esto llevará a las ruinas al béisbol, nadie pagará por ver a un hombre negro jugar".
Si amigos, claramante se percibía el racismo anglosajón que venía cabalgando de tiempo atrás y ahora coincidía con el gran pasatiempo americano. Era una historia non grata e ingenua que volvía a castigar la razón del hombre afroamericano atentando contra su propia identidad deportiva.
Antes del 1947 los hombres de color habían sido marginados y dejados fuera del béisbol gracias a un fatídico acuerdo firmado por los dueños de los clubes. Esta era como una especie de trampa social enjuiciada y castigada sin tener derecho a defensa alguna. Sin embargo, Branch Rickey (General Manager) de los Dodgers cambiaría la historia del béisbol introduciendo al hombre sepia dentro del diamante topologico. El anuncio de Rickey replicando que usaría a Robinson en su equipo revolvió el gallinero de tal manera que hubieron protestas de varios como los Fillis de Filadelfia que argumentaron que no entrarían al diamante a jugar contra Jackie. Por su parte los Cardenales de San Luis tenían palaneado hacer una protesta ante Ford Frick presidente de la Liga Nacional para tratar de impedir el ran suceso. Vida y Desarrollo de Robinson Robinson nació en una pequeña granja cerca de Cairo Georgia el 31 de enero de 1919, era el más pequeño de cinco hermanos. Su padre cansado de la pobreza se marchó siendo Jackie muy pequeño y su madre vendió todo lo que tenía moviendo a su familia hacia Passadena California. El mismo muchacho que posteriormente rompería el mito de la barrera racial comenzó a vender periódicos en las calles para ayudar a su familia. Poco a poco se fue desarrollando como un atléta natural que podía jugar varios deportes. Su luz comenzó a brillar trayendo consigo buenas nuevas dentro de todas aquellas circunstancias que no habían sido muy benévolas con él. Estaba situado en el tiempo y espacio de su razón de ser, no había dudas, era el elegido para reparar ese daño sociológico mortifivante y comenzar la nueva obra. Durante su estancia en UCLA se llevó los honores en cuatro deportes sirviendo luego como teneiente en la Segunda Guerra Mundial. Cuando regresó del ejercito en 1945 jugó para el Kansas City Monarch equipo de la Ligas Negras de Color. Es año Branch Rickey despues de haberle dado vueltas al asunto decide romper la barrera racial en el béisbol profesional ejecutando su plan ade acción. Rickey y Robinson "Face to Face" En el mes de agosto de 1945 Jackie Robinson estaba sentado en la oficina de Rickey y éste comenzó a entrevistarlo usando argumentos despectivos para probar su tolerancia, le dijo : "Hijo, te he investigado seriamente y me han comentado allá en Pasadena que eres un agitador racial. En UCLA has tenido problemas con los coaches, jugadores y oficiales, quiero que me digas si mi investigación debe obedecer a estas críticas. Rickey seguía bombardeando a Jackie, y en esta ocasión le dijo: ¿Puede Jackie Robinson mantener la boca cerrada cuando los jugadores comienzen a ponerle nombre o sencillamente se burlen de él? o ¿Puede mantener su temperamento cuando sea atentado con los filosos ganchos de los jugadores de los demás equipos? Argumentos como estos fueron usados en aquella retórica sabia, en cada una de sus contestaciones nuestro personaje comenzaba a sacar la bola del parque. Robinson Comienza el Vía Crucis Luego de aquella reunión Jackie fue asignado a un equipo finca de Montreal en 1946, donde los canadienses lo recibieron en grande. Ese año Montreal ganó el banderín de la Liga Internacional para luego medirse al Louisville Colonels, campeónes de la Asociación Americana en una pequeña Serie Mundial. Sin embargo, los primeros tres juegos de la Serie fueron escenificados en Louisville y la fanaticada le hizo imposible la vida a Robinson. Nuestro personaje tuvo una actuación muy pobre y su equipo perdió dos de tres partidos. La Serie se movió a Montreal y la cosa tomó un giro distinto, la fanaticada canadiense se encargó de la venganza gritándole de todo un poco a lo jugadores de Kentucky. El Jackie montó su propio show, luciendo en la defensiva, ofensiva y en el corrido de bases derrotándo su equipo a los Colonels. Luego del último outs de la Serie con los equipos en camino a sus clubhouse unas 15,000 personas correaban en el estadio: "We want Robinson!, "We want Robinson!, "We want Robinson.......! Esta gran actuación le valió una promoción para jugar en las mayores, pero lo peor estaba por venir. Cuando los fanaticos se enteraron de la noticia comenzaron a enviarle cartas de amenazas y de muerte. Luego de su entrada en una ocasión se robo la segunda y campo corto de Chicago le dió una patada. Este fue uno de los muchos sucesos que le acontecieron a Robinson en su apertura como el primer jugador de color en las mayores. EDWIN KAKO VAZQUEZ ESCRITOR E HISTORIADOR |