Por Edwin Kako Vazquez - UNA DE LAS NOVENAS MAS INTERTESANTES 1901-1919 Cuando nos remontamos al pasado del béisbol de las mayores encontramos una serie de hechos que sirvieron de base para solidificar las columnas históricas de este pasatiempo anglosajón. Existen franquicias y personalidades que se arroparon de gloria o sencillamente no las tuvieron consigo en ese momento preciso dentro del tiempo y espacio de este pasatiempo. Un ejemplo vivo de esta vertiente deportiva se pone de manifiesto cuando los Piratas de Pittsburgh a pesar de no estar contaminados con estrellas de primer orden pudieron mantenerse con vida hasta el último día de la temporada de 1908. Los bucaneros bajo la tutela Fred Clark estuvieron a punto de caramelo de llevarse el banderín terminando empatados en el segundo lugar con los Gigantes de Nueva York con marca de 98-56 detrás de los punteros Cubs de Chicago (99-55) que se llevaron el banderín por la escasa diferencia de un juego. Si buscamos chivos expiatorios que resalten la buena actuación de los Piratas de esta encontramos una serie de eventualidades que al unirlas todas fueron ese resultado que se convirtió en triunfo.
No obstante, los Piratas jugaron la temporada ausentes de un primera base de renombre luego que Jim Nealon fue cortado no empece a ser el líder de carreras de impulsadas con 83 de la Liga Nacional en 1907. De esta manera el primer cojín fue cubierto por Harry Swacina, Jim Kane y Al Storke no pudiendo obtener estos ese ritmo de consistencia importante en estas cmpetencias. La ofensiva bucanera descansó sobre el bate del torpedero Honus Wagner que copó todos los honores intramuralmente cuando descargó 10 cuadrangulares, 19 triples, 201 hits, 53 bases robadas, 109 impulsadas, 100 anotadas, 39 dobles y 354 de promedio. Además fue líder en anotadas, hits, dobles, triples, promedio, impulsadas, bases robadas, sluggin de la Liga Nacional. El resto de los peloteros del equipo no bateo más allá de los 265 teniendo su dirigente jugador Clark que acudir a las expectativas fundamentales del juego. El juego bucanero terminó primero en batazos de tres bases con 98, se estafaron 420 bases, 162 dobles, 1,263 hits, 496 carreras impulsadas y promedio global de 247. La consistencia del equipo hasta el último día tuvo que ver directamente con la buena labor de sus lanzadores sobre la colina. La edición de 1908 estuvo amparada en los brazos de Vick Willis (23-11-2.07), Nick Maddox (23-8-2.28), Sam Leever (15-7-1.56), Howie Camnitz (16-9-1.56) y Lefty Leifield (15-14-210). El cuerpo monticul |