Tributo A Jackie Robinson Dodgers Segunda Parte
EL TERRENO DE JUEGO PRUEBA DE FUEGO PARA ROBINSON SEGUNDA PARTE

Tributo A Jackie Robinson DodgersPor Edwin Kako Vazquez - En la cronica anterior pudimos leer como Jackie Robinson comienza a tejer su rol histórico de romper la barrera racial en el béisbol y como toreaba las experiencias desagradables que se le presentaban a diario en el terreno de juego. No obstante, nuestro personaje continuó con pie firme para posteriormente abrir la puerta de aquel pasaje sociológico.

En 1947 los Cardenales tenían el propósito de decalarase en huelga de brazos caídos, sin embargo, tanto Ford Frick como Sam Breadom, lograron calmar a los peloteros descontentos. Robinson se enteró del suceso en los periódicos, sabía que su relación con los Cardenales no muy grata. En el mes de junio los muchachos de Sam Breadom derrotaron a los Dodgers en cuatro juegos corridos en San Luis. En el último juego de esa serie lanzaba por los Cardenales Harry Breechen quien contaba con una ventaja considerable. Tributo A Jackie Robinson Segunda Parte

Robinson vino a batear en la sexta entrada y conectó un rolin inofensivo a la izquierda de Breechen que fue atrapado sin ningún problema. Contrariado por su mala ofensiva Jackie arroja el bate con fuerza contra el piso y comienza a correr hacia primera con la cabeza baja. Al levantar sus ojos se llevó tremenda sorpresa, Breechen le estaba obstruyendo el paso, había llegado allí con la bola en vez de tirarla a primera como siempre se hace.

Jackie Robinson 42 de Los Brooklyn DodgersAntes de retirarse hacia el banco el pelotero sepia le replicó seriamente: "Convendría que jugara su posición como debe jugarla, si vuelve a repetir eso, chocare contra usted". Esas palabras daban muestra que a pesar de ser el chivo expiatorio de aquella comarca deportiva llevaba bien puestos sus pantalones.

En la siguiente serie los Dodgers le ganaron tres juegos a los Cubs de Chicago y algunos de los miembros de ese club no se portaron benévolos con Robinson. Durante el último encuentro de esta serie Jackie se deslizó en la segunda base impidiendo que el campo corto Len Merillo completara la doble matanza.

A medida que nuestro jugador de color corría hacia el banco los jugadores de los Cubs comenzaron a gritar cosas y Merillo replicó: "Ya me la arreglaré contigo la próxima vez que llegues a esta base". Al escuchar estas palabras el negrito se detuvo y se volvió hacia Merillo, por un momento pareció que iba a respoderle, no lo hizo, limitándose a tomar un puñado de arena y arrojarlo al aire, reanundando su marcha hacia el banco.

Los anímos estaban calientes y en la novena entrada, Robinson le pegó su segundo hits del partido a Bill Lee. Ya en primera, abrió grande y comenzó a danzar de un lado para otro, cosa que enfureció más a Lee que se viró para primera como en tres ocasiones tratando de sorprenderlo.

La cosa no quedó ahí y Jackie se estafó la segunda, Lee estaba super enojado y tiró varias a veces a segunda tratando de sacarlo de outs, pero nada. Aquí vemos el punto de vista de Robinson, mientras ellos lo injuriaban y lo maltrataban con palabras, éste se vengaba con sus actuaciones que hablaban de lo que era capaz dentro de un perímetro de juego.

Su inteligencia, habilidad y tolerancia eran sus aliados que utilizaba para la tan delicada empresa para la cual había sido elegido. En tanto los Dodgers corrían su intinerario y todo parecía indicar que llegarían al final del baile no empece a que toda la nación los vigilaba de cerca.

En Cincinati la cosa no pasó desapercibida, los Dodgers se enfretaban a Ewell Blakwell, el gran lanzador de los Rojos que venía de tirar un juego sin hits ni carreras en su anterior salida contra los Bravos de Boston. Hasta el primer tercio de la novena entrada todo parecia indicar que lograría repetir la hazaña.

Sin embargo, en la última oportunidad de los Dodgers, Eddie Stankey libró el no hitter con un infield hits, acto seguido Al Gionfrido se comunicó con elevado al bosque derecho.El turno le correspondía a Jackie Robinson, cuando se acomodó en el plato el lanzador Blackwell comenzó a insultarlo de gran manera.

 Larry Goetz el árbitro principal miró fijamente a Robinson y le dijo: "No se incomode, no se le puede culpar a Lee por su disgusto", "No lo culpo" le respondió Robinson a Goetz, " Pero yo no le eche a perder su juego sin hits" " Por que tiene que insultarme?

Aquí vemos otra vez como Robinson iba cogiendo confianza y lucía más a la defensiva a los improperios lanzados por los jugadores a los que se enfrentaban. Antes de la última visita de los Cardenales a Brooklyn, para una serie de cuatro juegos muy importante en agosto, Raph Branca, as de los lanzadores jóvenes de los Dodgers le advirtió a Robinson:

 "Estamos ya llegando a la final, si ellos se proponen darnos alcance tendrán que trabajar duro, por que ahora se trata del dinero, así que mantente en guardia por que ellos tratarán de ponerte fuera de juego".