SENTIMIENTO EN EL DEPORTE
En las competencias y fuera de la competencia el sentimiento se filtra significativamente en el deporte. Los valores del deporte no se pierden del todo ni aún en las rivalidades más encarnizadas.  Muchas veces hemos oído que el deporte de competencia no hay sentimiento. El aserto cobra más fuerza cuando se alude al deporte profesional.


Los hechos son más numerosos y elocuentes en cuanto a que hay sentimiento en el deporte que aquellos que desmienten la existencia de ese sentimiento. Cuando se habla del deporte profesional se escoge siempre el caso del famoso Bambino Goerge Herman Ruth con los Yankees de Nueva York.
 
De esta manera vamos a probar amigo lector que no existe ese tal sentimiento profesional del cual se habla. Se aduce que pese a muchos años de servicio eficiente que rindió Babe Ruth con los Mulos de Maniatan, la organización Yankee no lo escogió como dirigente del equipo.
 
Menos mal, que no dicen que no se le ofreció al Bambino un puesto en la organización del fenecido Ruppert, cuando se hizo demasiado visible la decadencia del recio toletero que salió del orfanato  de St. Mary en Baltimore.
 
Por que la verdad es que cuando Ruth tenía sus días contados como pelotero activo, se le ofreció el puesto de dirigente de uno de los equipos sucursales de los Yankees. El Bambino consideró humillante la oferta, pensando tal vez que habiendo sido él responsable de que se construyera el Estadio Yankee, no estaba bien que fuera a hacer aprendizaje de dirigente en una liga Menor.
 
Se entiende entonces que el sentimiento no quiere decir que uno tenga que rendirlo todo por parecer sentimental. El sentimiento en el deporte tiene que estar y está supeditado a la conveniencia del grupo y de la organización.
 
EDWIN KAKO VAZQUEZ
ESCRITOR E HISTORIADOR DEPORTIVO