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Dos Personajes de Nuestra Sociedad - Muchas veces nos preguntamos cuál es la razón por la cual nuestros jóvenes entran en la
delincuencia. Este es un asunto muy delicado que pica y se extiende y además en muy debatido. Primeramente mi amigo lector hay que tener una visión clara y precisa para terminar con tantos mitos que sólo sirven para crear más confusión. Si los mitos o creencias se sobresalen de su cause entonces sólo sirven para el propósito de crear prejuicios y hacer innecesario el pensar sobre el problema, entonces, cuanto antes reconozcamos esos mitos y los coloquemos en su justa medida mejor para bregar con el problema.
Es increíble cuando usted camina por ahí o esta en una tertulia social sobre este asunto, como hay tantas personas que siguen creyendo que la delincuencia desaparecerá con más y mejor educación; con más y mejores parques; que la delincuencia se hereda de las tensiones de razas inferiores; que la delincuencia surge de hogares rotos o de la pobreza. Estos mitos mis amigos no son necesariamente la razón para la creación de personas de pobre trasfondo cultural.
La delincuencia es un mal social muy complicada y tienes muchas causas, contrario a la creencia tradicional de que se debe a un solo factor. Se tiene que descartar en este caso de lo bueno y de lo malo en el individuo por que éste es una unidad y no puede fragmentarse lo físico de lo mental ni de lo emocional. Por experiencia propia puedo dictaminar que la teoría del factor único ha sido sustituida por otras causales, por lo que puedo decir que la delincuencia es el resultado de: inteligencia pobre (factor de fondo), el ambiente indeseable del hogar, malas compañías, falta de sitios adecuados de juego y de recreo con liderato competente, vecindarios indeseables, falta de facilidades recreativas y culturales, condición socioeconómica baja, la recreación comercializada no reglamentada. La ignorancia o falta de información correcta sobre la función de un individuo dentro de una sociedad, el sencionalismo de las noticias sobre los actos delictivos y criminales y la glorificación de los violadores de la Ley, pobre salud física y emocional, la falta de instrucción ética y religiosa, la negligencia, el abuso y explotación de menores por adultos, la conducta criminal de adultos, donde ellos sirven de modelo o ejemplos sobre la comisión del acto criminal o la forma de burlar la Ley. La falta de recursos y métodos adecuados para tratar los llamados niños problemas, la influencia indeseable de los medios de comunicación, la pornografía, los miedos, tensiones, ansiedades e incertidumbre, que son producto del actual mundo tan tenso y de tanto peligro, la confusión y desorganización del pensamiento de los adultos y de los jóvenes y los cambios en las costumbres y tradiciones en las grandes ciudades.
Ahora, usted dirá, que es delincuencia, es una conducta de tipo sintomático; es una conducta antisocial o conducta que no se lleva con los códigos y las costumbres aceptadas. La delincuencia es conducta que está en conflicto con la Ley, por lo que un acto delictivo es todo aquello que la Ley dice que es; un acto o la omisión de un acto, de tal naturaleza que acarrea una penalidad. La delincuencia es una forma de conducta inaceptable. Cuando miramos a nuestro alrededor podemos decir que todo el mundo en alguna ocasión ha sido delincuente. Me explico, en nuestro diario cada uno de nosotros ha asumido el rol de delincuencia, en un tiempo u otro, por que hemos exhibido negligencia en el deber en alguna ocasión o hemos cometido actos indeseables que no se conocen por que pasaron inadvertidos y por que no pusieron en peligro la sociedad ni resultaron en violación aparente con la Ley. Cuando vamos al fondo del saco encontramos unas tangentes que se pueden utilizar para disecar la delincuencia a un modo indeterminarte. La mejor forma de atacar este problema de la delincuencia es tratar de darle la mayor recreación a nuestros niños para que vayan esculpiendo su personalidad a un modo significativo y ascendente. Todo esto se puede lograr despertando la conciencia del niño al sentido de pertenencia, que es lo que cementa la unidad social. La recreación y el juego pueden y deben utilizarse convenientemente en el entendimiento y disfrute lícito de los ocios de los niños. La edad de 5-6 años hasta la adolescencia se le debe sacar provecho a esta particularidad como escape a las energías exuberantes de los niños y de los jóvenes. Vamos a mirarlo de este modo amigos lectores, en el juego, como él los actos delictivos, hay actividad, por que ambos informan el hacer, el atreverse, el correr riesgos, ambos envuelven lucha, reto y la satisfacción que da el dominio.
Romper la defensa en baloncesto, robarse una base en el béisbol, colocar un toque sorpresivo de bola por la línea de tercera, para empujar una carrera en jugada presionarte implica hacer, atreverse, correr riesgos,lucha y reto con el contrario y claro, la satisfacción de alcanzar lo que uno se propuso.
En resumen mis amigos en la medida que despertemos y estimulemos el sentido de pertenencia en el niño, más y mejor lo ayudaremos a vivir en grupo y con el grupo empezando por el más íntimos de todos, que es el grupo familiar, y más efectivamente lograremos que no siga desafiando a su familia y a la sociedad. Aprenderá a no querer lo que desee cuando él quiera, a respetar las reglas y las Leyes, a reconocer los derechos de los demás y su preferencia por la aventura y la actividad será de forma lícita que puede hallarla en el juego y la recreación
"LA ALEGRIA Y EMOCION QUE ENGENDRAN LOS DEPORTES Y LA SATISFACCION QUE PUEDE UNO HALLAR EN OTRAS AREAS DE RECREACION SON EL SALVOCONDUCTO PARA LUCHAR CONTRA LA DELINQUENCIA."
EDWIN KAKO VAZQUEZ HISTORIADOR E ESCRITOR DEPORTIVO |