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Por Edwin Kako Vazquez de La Revista Beisbolazos La grandeza de Roberto Clemente Walker dentro del terreno de juego contenía una magia especial. Sus artimañas en el bosque de la derecha tenían movimientos rítmicos y precisos. Su sencillez y humildad cabalgaban dentro de es pradera de candor deportivo cuyos atributos desplazaban cualquier encomienda. Su vida dentro y fuera del terreno resultó fue una procesión de logros alcanzados por el esfuerzo de un hombre que nunca se daba por vencido
Muchas veces fue acusado de ser un hipocondríaco, sin embargo nadie se imaginaba que Clemente jugó lesionado en muchas ocasiones. Su intensidad dentro del diamante lo llevó muchas veces a chocar contra la verja intentando capturar largos batazos. Como todo pelotero sufría de desgarres musculares y dolores en todo su cuerpo que fueron registrándose durante su estadía en el Gran Circo.
En una de sus anécdotas en cuanto al tema de las lesiones ocurrió cuando jugaba para su manager Danny Murtaugh. Resulta que en una ocasión le habían cogido dos puntos de sutura en una herida que tenía en su tobillo. Como siempre, dijo que quería estas en la alineación, en su primer turno al bate después de batear no pudo correr y se cayó en el terreno de juego. Clemente le indicó a Murtaugh que no podía jugar y él le respondió severamente que si no jugaba lo multaría con $150.00 , Roberto volvió a insistir que no podía y le aumentó la multa a $250.00. La discusión continuó hasta que la multa llegó mis amigos a $650.00, Clemente no jugó, en esa ocasión defendió sus derechos como ser humano y jugador. Durante su carrera Roberto Clemente Walker siempre habló con claridad y libertad defendiéndose de los prejuicios de la época donde el latino era mirado por encima del hombro. En muchas ocasiones esta forma de ser era vista como mal presagio por muchos marchantes y seguidores dentro de el ambiente deportivo. El muchacho de Carolina, Puerto Rico jugó con los Piratas de Pittsburgh bajo el mando de diferentes capataces y con todos ellos tuvo algunos algunas difrencias. Se pueden mencionar a Fred Haney, Danny Murtaugh, Harry Walker y Larry Sheppard. El mismo Sheppard en una ocasión llegó a recomendar que Roberto fuera cambiado por jugadores más jóvenes, sin embargo, ese año Clemente tuvo una buena temporada demostrando que todavía le quedaban "balas" para jugar al pasatiempo del béisbol anglosajón. El 15 de mayo de 1967, los Piratas se enfrentaban a los Rojos del Cincinnati en Crosbey Field, Clemente sacó tres bolas del parque y un "tubey" impulsando la friolera de siete carreras. Los Piratas perdieron 8 x 7, después del partido todo el mundo lo felicitaba por el gran partido, Roberto manifestó "Yo hubiera preferido haber ganado". En otra anécdota en la vida deportiva del "Ángel Pirata 21" surge en el año 1960 cuando un compañero fue seleccionado como "Jugador Más Valioso". Ese año Clemente sin lugar a dudas le fue negado ese reconocimiento, indudablemente él había sido el más valioso durante varias temporadas . En esa ocasión Clemente protestó airadamente, el jugador seleccionado resultó ser Dick Groat, al ser entrevistado unos años más tarde sobre su carrera en las Grandes Ligas dijo: "Clemente ha sido el mejor jugador con quien compartí en mis años con los Piratas" En el año 1966 tiene una de sus mejores temporadas, su promedio de 312, conectó 202 inatrapables en 638 turnos, 31 dobles, 11 triples, 29 proyectiles fuera del parque y 119 carreras impulsadas, el mayor en su carrera. Ese mismo año un cuadrangular contra el lanzador sepia Ferguson Jenkins de los Cachorros de Chicago, en Forbes Field fue su hit número 2,000 en las Mayores, en esa ocasión fue seleccionado el "Jugador Más Valioso" para su equipo en Liga Nacional. Fue nombrado el " El Más Valioso" en la Serie Mundial de 1971 contra los Orioles del Baltimore, en esta bateó siete sencillos, dos dobles, un triple y dos cuadrangulares en 29 turnos para un promedio de 414. Su peor temporada en las Mayores fue en el año 1957, su promedio de bateo fue de 253 con 114 sencillos en 451 turnos al bate, estuvo lleno de lesiones. En 1963 Clemente fue multado por $250.00 por el Presidente de la Liga Nacional Warren Giles por un incidente con el árbitro Bill Jackowski, "por tocar a un oficial". Llegamos así a otra gran hazaña inolvidable de Roberto Clemente Walker en el año 1970. En esta ocasión los Piratas del Pittsburg se enfrentaban a los Dodgers y estaban empatados en la decimoquinta entrada del partido en el Dodgers Stadium en la noche del 22 de agosto. Clemente le conecta su quinto inatrapable del partido a Pete Miklesen, tercer lanzador de los Dodgers en el partido, se robó la segunda y anotó la carrera del gane mediante sencillo de Milt May. El juego duró cuatro horas y 20 minutos, los Bucaneros llegaron al hotel a las dos de la madrugada para descansar y volver a la una de la tarde al otro día nuevamente. Willie Stargell estaba lesionado y Murtaugh el manager incluyó a Clemente en la alineación, se suponía que fuera su día de descanso. En la primera entrada le conecta sencillo a Alan Foster, da otro hit en el segundo acto impulsando una carrera y luego anota en carrera, en la cuarta atina un dobletazo, impulsa otra carrera y anota nuevamente, en la entrada de la suerte liga otro sencillo y para culminar el "show" Roberto dispara sendo cuadrangular frente a los envíos del novatito entonces Charlie Hough. Los Piratas se llevaron la victoria 11 x 0 y el "Big Leaguer" de Puerto Rico tuvo una tarde de 5 sencillos en 6 ocasiones, sencillamente Clemente en dos días disparó 10 hits en 13 turnos, anotó cinco, empujó 4, siete sencillos, dos dobles y un cuadrangular. Roberto Clemente Walker el gran pelotero latino y de Puerto Rico produjo grandes hazañas que jamás pasaran al olvido, sus doce "Guantes de Oro" , s us cuatro "Campeonatos de Bateo" y su incursión al "Salón de la Fama" son parte de su gran hoja de servicio en 18 temporadas en las Grandes Ligas. EDWIN KAKO VAZQUEZ ESCRITOR E HISTORIADOR DEPORTIVO. |