Por Edwin Kako Vazquez - GRAN HAZAÑA OFENSIVA DEL MOMEN DE CAROLINA
 Tarjetas de Beisbol de Roberto Clemente 1973 Roberto Clemente Walker sin lugar a dudas fue un símbolo de grandeza en el mejor béisbol del mundo . Hablar de persona es hipnotizar al pensamiento y llevarlo de paseo a las puerta de la grandeza. Siempre dejó huellas las cuales definen su gran historial sociodeportivo. En sus grandes hazañas se encuentran cuatro campeonatos de bateo en la Liga Nacional, Jugador Más Valioso en el 1966, Doce Guantes de Oro, y sus actuaciones increíbles en Juegos de Serie Mundiales. Pero hubo una hazaña gigante ejecutada el 22 y 23 de agosto de 1970. Una hazaña que tal vez muchos lectores y amantes del béisbol no recuerdan o que ha pasado desapercibida. Al transportarme a eso días en mi avioneta del tiempo observo a los Piratas del Pittsburgh y los Dodgers de Los Ángeles empatados a una carrera en la decimoquinta entrada del partido en el Dodgers Stadium la noche del 22 de agosto.Los Piratas vencieron once carreras por cero y Clemente se fue esa tarde de 6-5. Nuestro amigo Clemente conectó diez hits en trece turnos al bate, anotó cinco e impulsó cuatro y de sus inatrapables siete fueron sencillos, dos dobles y un cuadrangular. Para algunos peloteros de las Grandes Ligas esa cantidad de incogibles le hubiese tomado tres o cuatro semanas, pero el "Astro Boricua" de Puerto Rico logró esta hazaña inolvidable a su estilo.
Los Piratas lucen su famoso uniforme sin mangas con su "sudadera negra", los Dodgers por su parte también lucían su uniforme tradicional que por tan tiempo han llevado. Los Piratas le habían conectado nueve inatrapables a los lanzadores de los Dodgers y el boricua Clemente era el actor principal de cuatro de ellos. Un sencillo del bate de Clemente había traído a casa a Bill Mazeroski con la única anotación Pirata en la tercera entrada. En el episodio número dieciséis, Clemente le conectó su quinto sencillo a Pete Mikklesen, tercer lanzador de los Dodgers en el partido. De inmediato se estafó la segunda base y minutos después piso el pentágono con la carrera de la victoria. Los Piratas arribaron a su hotel a las dos de la madrugada. Eso le restaba muy poco tiempo a los jugadores para descansar y reponerse para el otro juego al día siguiente que estaba pactado para la una de la tarde. Willie Stargell estaba lesionado y el dirigente Danny Murtaugh puso en la alineación al boricua que debido a sus 36 años de edad le tocaba un buen descansito. Pero Clemente abrió en la primera entrada con un sencillo frente a Alan Foster, en la segundo acto impulsó una anotación mediante otro sencillo y en la cuarta conectó doble, impulsó otra carrera y luego anotó. En la séptima entrada del bate de Clemente salió otro sencillo y para culminar el baile conectó tremendo cuadrangular en la octava frente al novato Charlie Hough. Los Piratas vencieron once carreras por cero y Clemente se fue esa tarde de 6-5. Nuestro amigo Clemente conectó diez hits en trece turnos al bate, anotó cinco e impulsó cuatro y de sus inatrapables siete fueron sencillos, dos dobles y un cuadrangular. Para algunos peloteros de las Grandes Ligas esa cantidad de incogibles le hubiese tomado tres o cuatro semanas, pero el "Astro Boricua" de Puerto Rico logró esta hazaña inolvidable a su estilo. |