Serie Mundial 2008 Filis de Filadelfia
Por Angel Torres - El Clásico Otoñal de 2008, ha demostrado una vez más lo impredecible que resulta el deporte de las bolas y los strikes. El evento que presentó a los Filis de Filadelfia, un equipo con 126 años de existencia con solamente una victoria en las cinco Series Mundiales donde se había presentado y los Rayos de Tampa Bay con un promedio de 97 derrotas por temporada en sus previos 10 años de vida, les proporcionó varias sorpresas a los fanáticos, donde han intervenido la superioridad de algunos batazos cortos sobre los largos y una suspensión por el mal estado del tiempo, que propició una situación inusual en el béisbol.

SORPRESAS INCREIBLES EN LAS SERIES MUNDIALES DE 2008 Y 2005

Serie Mundial 2008 Filis de FiladelfiaComencemos con lo sucedido el sábado 27 de octubre, cuando en un encuentro donde a pesar que Carlos Ruíz, Chase Utley y Ryan Howard de los Filis conectaron jonrones, el desafío se decidió por un machucón por el cuadro con las bases llenas del receptor panameño Ruíz, en la segunda parte de la novena entrada, que dejó tendidos sobre el terreno a los visitantes al Citizens Bank Park de Filadelfia. Pero eso no fue todo, porque el choque comenzó a las 7:06 de la tarde, hora del Oeste y terminó a las 10:47 de la noche, siendo aún peor en el Este, donde se inició a las 10:06 de la noche y finalizó a la 1:47 de la madrugada.

Lo sucedido me recordó el Juego de Estrellas de 1954 en Cleveland, donde un “podrido” conectado por Nellie Fox de los Medias Blancas de Chicago, decidió a favor de la Liga Americana 11-9, sin importar que se habían disparado la friolera de seis cuadrangulares, por parte de Ray Boone, Larry Doby, Ted Kluszewski, Gus Bell y un par de Al Rosen.

En el juego del domingo 26, Joe Blanton de los Quáqueros, se convirtió en el primer lanzador en 34 años en anotarse un vuelacercas en un Clásico de Octubre.

El lunes 27 de octubre por primera vez en la historia de las Series Mundiales, la lluvia dejó en suspenso el resultado de un partido del Clásico, al provocar la suspensión de la quinta cartelera, que finalizó empatada a dos anotaciones por bando en la segunda parte del sexto episodio. Con dos outs el dominicano Carlos Peña, conectó un sencillo que empujó la carrera que igualó las hostilidades en la parte alta de la entrada. En realidad se trató de un desastre climático, que pudo acarrearles una lesión a los peloteros por no ser suspendido antes.

En 19 ocasiones desde 1903, un encuentro de la Serie Mundial ha sido suspendido por lluvia o frío. Debemos sumarle que los ataques terroristas de 2001 obligaron a retrasar una semana el inicio del torneo entre Yanquis de Nueva York y Cascabeles de Arizona. El tercer juego de 1989 entre los Atléticos de Oakland y los Gigantes, fue suspendido 10 días por un terremoto en la Bahía de San Francisco y el sexto juego de 1975 entre los Rojos de Cincinnati y los Medias Rojas de Boston, fue cancelado por tres días debido a torrenciales aguaceros.Po

En 1962 se interrumpió por tres días el sexto desafío entre Yanquis y Gigantes por lluvia. Los Gigantes entonces de Nueva York y los antiguos Atléticos de Filadelfia, no celebraron en 1911, el cuarto juego, el cual no pudo efectuarse por los siguientes seis días, que resultó en una derrota para el inmortal Christy Mathewson ante los discípulos de Connie Mack.

Sin embargo, cuando analizamos la extensión de los encuentros, tenemos que referirnos al momento cuando un jonrón del segunda base suplente Geoff Blum, puso fin a 14 agónicas entradas y colocó a las Medias Blancas de Chicago a una victoria de conquistar su primer título de Serie Mundial en 88 años, al vencer por 7-5 a los Astros en el Minute Maid de Houston el martes 25 de octubre de 2005. El lapso de cinco horas y 41 minutos, lo convirtió en el encuentro más largo en duración en la historia de los Clásicos Otoñales.

Comenzó el martes y culminó bien entrada la madrugada del miércoles, ante una asistencia de 42,848 fanáticos, que no se movieron de sus asientos hasta que finalizó el histórico partido.

Igualmente igualó la marca de 14 episodios impuesto por los Dodgers de Brooklyn y los Medias Rojas de Boston en el segundo juego del Clásico Otoñal celebrado el lunes 9 de octubre de 1916, donde Babe Ruth y Sherry Smith lanzaron todo el partido. Fue igualmente el primer desafío de Serie Mundial jamás celebrado en el Estado de Texas.

Blum, quien había ingresado a jugar la cámara intermedia por el japonés Tadahito Iguchi, conectó su cuadrangular, aprovechando un lanzamiento del dominicano Ezequiel Astacio, depositando la pelota en las graderías del jardín derecho.

Posteriormente, Astacio permitió otra carrera forzada, al regalar una base por bolas al receptor de reemplazo, Chris Widger con las bases llenas.

Si a Astacio le tocó la amargura de cargar con la derrota, a su compatriota Dámaso Marte le correspondió cantar victoria, tras trabajar una entrada y dos tercios de relevo. El zurdo Mark Buehrle, quien fue el abridor del segundo juego el sábado, sacó el último out: un elevado de Adam Everett al campocorto Juan Uribe, quien había cometido un error sobre un roletazo del bateador anterior Brad Ausmus. Con anterioridad Uribe había cometido una costosa marfilada en la tercera entrada, que le costó un par de anotaciones al abridor Joe Garland de los Patiblancos.

Fue otro partido con vueltas en el marcador y en el que Chicago lo ultimó con un batazo de vuelta completa. Tal fue la forma del segundo juego, cuando dejaron tendidos a los Astros gracias a un jonrón de Scott Podsednik en el noveno episodio.

Astros y Medias Blancas eclipsaron el récord previo que se remontaba al primer juego del clásico del 2000, cuando los Mets y Yanquis de Nueva York, se fueron a 4 horas y 51 minutos. También emularon el récord de 14 innings entre Boston y Brooklyn en la serie de 1916, un duelo en el que Babe Ruth lanzó la ruta completa para superar a los Dodgers de Brooklyn 2-1 en el Fenway Park de Boston. Lo curioso fue que El Bambino tras permitir un vuelacerca de Hy Myers en el primer inning., blanqueó a los entonces Robins, en las trece últimas entradas.

Un total de 17 lanzadores fueron empleados en el maratón de béisbol, comparado con solamente Ruth y Sherry Smith en el de 1916, una prueba fehaciente de lo que ha cambiado el béisbol desde entonces, donde ahora se necesitan 17 brazos para realizar el trabajo de dos.

También para recordarles a los lectores, que El Babe no solamente ha sido el mejor bateador que ha existido, porque además de sus bambinazos, terminó su gloriosa carrera con un promedio ofensivo de por vida de .342, sino que fue considerado el mejor serpentinero zurdo de su época, como lo demostró con sus 14 episodios de actuación en el ahora compartido juego más largo en entradas en los anales de los Clásicos de Octubre.

En el partido que estuvo matizado por los vuelacercas de Blum, Joe Crede y Jason Lane, el triunfo de las Medias Blancas le amargó la fiesta a los Astros, que por primera vez en sus 44 años de existencia fueron anfitriones de un partido de Serie Mundial.

 

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