Roger Maris 1961 Yankees
Roger Maris 1961 YankeesRoger Maris 1961 Yankees - Llegó la temporada de 1961 y durante la primavera nadie se hubiera atrevido a vaticinar que Roger Maris estaba a punto de romper la marca de Babe Ruth. Durante la estación de 1960 la actuación de Maris no admitía semejante pretención. Había bateado 320 y conseguido 27 jonrones durante los primeros días de julio cuando se celebró Juego de Estrellas.

No obstante, la gasolina se le acabó conectando solo 12 jonrones desde julio hasta octubre viendo reducir su promedio a 283. Difícil de pensar que este bateador que no había llegado a la plena y cosnsistente categoría trecientista podía convertirse en el nuevo rey del jonrón.

La mesa estaba servida y Maris logró la hazaña sacando del parque 61 pelotitas blancas, de repente de convirtió en un héroe.

Nacía un nuevo ídolo, la fama lo arropó de pies a cabeza sorpresivamente y el muchacho se sintió aterrorizado ante la furiosa agresión de los elementos humanos que componían el fanatismo. Su sueldo aumento de 32, 000 a 70,000 que establecía un record de mejora económica para un jugador Yanqui. Al terminar la temporada de 1961, Maris terminó con 61 cuadrangulares, 132 anotadas, 142 impulsadas, pero su promedio descendió a 269.

Luego que la hazaña llegara a su final roger soño con unas vacaciones en unas solitarias cabañas lejos del bullicio del mundo y su curiosidad. Pero la realidad fue otra, las demandas se intensificaron, hubo que designar a una agencia comercial entre la millonada de ofertas que volvieron a tocar su puerta.

Maris comenzó a perder los estribos, la neurosis no tardo en aparecer, el precio de la fama se había convertido en una agonía física y mental. Durante la primavera de 1962 el muchacho desmejoró visiblemente, aquel golpe de suerte se había convertido en una pesadilla.

En vez del receso refrescante Maris vivió el vortice de la histeria noticiera, todos los días se escribían artículos sobre Maris donde se le comparaba con Mickey Mantle. El pueblo residencial de Fargo, Dakota del Norte, rotuló la Avenida Maris en honor del héroe residente. Los biografistas interpretaban a Maris en distintos ángulos y Roger se enfurecía con sus apreciaciones.
 
Llegó el día en que se prohibió las entrevistas y habló amargamente ante la prensa. En 1962 se entabló una rivalidad Maris-Mantle para la esperada batalla jonronera. Pero Maris se desinfló y Mantle siguió siendo la super estrella, Maris solo había logrado una sola existosa temporada.

Luego de romper la marca de jonrones de Babe Ruth volvió a ser el jugador eficiente, pero sin consistencia, su hazaña de 1961 no fue cuestión de suerte, otros grandes toleteros habían probado, sin lograr la hazaña, Hank Greemberg, Mickey Mantle, Willie Mays, Ted Williams y Hack Wilson, no llegaron.

Roger Maris vivió años de angustia y deterioro moral tras aquella jornada histórica de 1961. Los Yankees acabaron por negociarlo a los Cardenales de San Luis y el muchacho estuvo a punto de retirarse antes de reportarse a su nuevo club.

Para la historia del béisbol sólo queda el enigma de un jugador que se elevó al pináculo mejorando una marca que se creía inviolable. La fama enfermó a Maris, no estaba hecho de arcilla heróica, Babe Ruth fue un héroe y un ídolo que sabía llevar con furioso entusiasmo su manto de rey de los jonrones.

EDWIN KAKO VAZQUEZ - ESCRITOR E HISTORIADOR

 

Los Yankees de Nueva York