Lou Gehrig El Caballo de Hierro Yankees de Nueva York
Por: Tomas Alonso Lopez Rios Lou Gehrig "El Caballo de Hierro" Yankees de Nueva York
Cuando escuchamos hablar de los grandes peloteros de todos los tiempos, es imposible no nombrar a Lou Gehrig. Sin lugar a dudas uno de los peloteros más destacados que han pasada por los diamantes Beisboleros de toda la historia de este bello deporte.
Ludwig Heinrich Gehrig nació en Nueva York el 19 de junio de 1903, hijo de padres inmigrantes alemanes, y precisamente su madre fue la que lo impulso a que estudiara arquitectura mediante una beca para jugar Futbol Americano en la Universidad de Columbia, pero la verdadera pasión de Gehrig fue el Béisbol y al practicarlo su poder al bate no paso desapercibido para el equipo de los Yankees.
Gehrig jugador zurdo tanto para batear como para lanzar, debuto a los 18 años con los Senadores de Hartford en la Eastern Ligue equipo de clase A, el 15 de junio de 1923 días antes de cumplir los 20 años debuto con los Mulos y como presagio de lo que sería su gran carrera ese año los Yankees dieron inicio a su larga y exitosa dinastía de glorias y campeonatos al ganar su primer Serie Mundial.
Aunque en su año de novato no fue incluido en el roster para la Serie Mundial la experiencia adquirida fue muy importante, para 1924 volvió a los Senadores a pulir algunos detalles y conecto la tremenda cantidad de 37 jonrones, una cantidad inmensa para esos tiempos, este mismo año regreso a Grandes Ligas y desde entonces hasta el final de su carrera se convirtió en el 1B titular de los Yankees de Nueva York.
Gehrig fue el primer jugador estrella producto de los Yankees, que toda su carrera uso el uniforme de rayas y que su legado y exitosos se extienden hasta la actualidad.
En la temporada de 1925 Gehrig tuvo un buen año, pero lo más importante y que ni el mismo sabia es que el 31 de mayo dio inicio una de la demostraciones de consistencia más asombrosos de todos los tiempos y de cualquier deporte que más tarde le significaría ser conocido como “El Caballo de Hierro”.
Para 1926 fue líder en triples con 20 y por primera vez bateo arriba de .300 marca que lograría por los próximos 11 años.
Para 1927 los aficionados al “Rey de los deportes” presenciaron una de las batallas deportivas más emocionantes que se recuerden, Babe Ruth y Lou Gehrig los 2 mejores peloteros de las Grandes Ligas se trenzaron en un duelo individual y de poder a poder, Ruth y Gehrig fueron jugadores con personalidades distintas pero ambos con un talento inigualable para jugar Béisbol, las comparaciones y las diferencias eran inevitables. Al final de esa campaña Ruth implanto el nuevo record de jonrones con 60, pero Gehrig se llevo el premio MVP con números de .373avg, 47hr, 20 triples y 175 carreras producidas, se imaginan la sensación del pitcher que tenía que enfrentar a estos 2 “Monstruos” uno detrás del otro? Los Yankees de 1927 ganaron todo incluso la Serie Mundial por barrida y con record de 110-44 son considerados como uno de los mejores equipos de la historia y fueron llamados “El escuadrón de la Muerte”. En 1928 repetirían el titulo.
Las siguientes temporadas fueron muy buenas y en 1931 implanto el record de carreras producidas que todavía está vigente en la Liga Americana: Se trajo al plato a 184 compañeros, además este año gano también su primer campeonato de jonrones con 46. Esta campaña llego a los 1000 juegos jugados de manera consecutiva y ye era conocido como “El Caballo de Hierro”.
En 1932 Gehrig por primera vez bateo 4 jonrones en un juego y gano su tercer Clásico de Otoño.
Mientras que la carrera de Ruth iba en descenso la de Gehrig seguía sorprendiendo, a partir de diferencias que no se sabe a ciencia cierta la procedencia los peloteros dejaron de hablarse definitivamente en 1933.
Para 1934 Gehrig alcanzo otra hazaña en su notable y ascendente carrera, gano la triple corona de bateo con .363avg. 165 carreras producidas y 49 jonrones, increíblemente perdió el trofeo MVP ante el jugador de los Tigers Mickey Cochrane que bateo .320 con solo 2 jonrones y 76 carreras impulsadas.
Para 1935 el “Gran Bambino” dejo a los Yankees y Gehrig siguió prolongando su cadena de juegos seguidos y siendo la principal arma ofensiva del equipo Neoyorkino.
En 1936 otro jugador que más tarde sería también un inmortal se unió al equipo del Bronx y junto con Lou Gehrig los Yankees volvieron a tener otra dupla de miedo al alinear en su line-up a Joe Dimaggio. Esta temporada los Neoyorquinos iniciaron una racha de 4 campeonatos en forma consecutiva teniendo como estandarte al gran “Caballo de hierro” que gano su segundo trofeo MVP y su tercer campeonato de cuadrangulares.
1937 fue otro buen año para Gehrig que volvió a celebrar un campeonato mas, sin embargo, para la siguiente temporada en 1938 los números del #4 y primera base de los Yankees sufrieron un significativo “Bajón”, por primera vez en 12 años su porcentaje de bateo quedo por debajo de .300 y tanto sus cuadrangulares como sus impulsadas estuvieron por debajo de sus promedios normales. Algo estaba pasando y pronto se sabría qué.
La temporada de 1939 presento a un Lou Gehrig diferente se le notaba muy débil y definitivamente no era el mismo jugador de antes, el día que realizo una simple jugada de rutina y sus compañeros lo felicitaron como si hubiera conectado un Grand Slam, el Temerario Lou Gehrig se dio cuenta que su carrera como Beisbolista había llegado a su fin. El 30 de abril de 1939 el “Caballo de Hierro” después de 8 juegos y conectar para un miserable .143 de porcentaje, decidió que la hora de decir adiós había llegado.
El día 2 de mayo de 1939 después de 14 temporadas y 2130 partidos jugando la inicial de los Yankees, el legendario Lou Gehrig no estaba en el Line-up de ese día contra los Tigres de Detroit.
El 19 de junio le fue confirmada su enfermedad un tipo de Esclerosis Amiotrófica, padecimiento que disminuía su capacidad de movimiento así como la fortaleza de sus músculos y afectaba también las articulaciones, el pronóstico de vida fue de solo 2 o 3 años.
El 4 de julio de 1939 al inolvidable “Caballo de Hierro” se le realizo un homenaje en su parque de pelota el Yankee Stadium testigo y cómplice de muchas de las hazañas que este hombre realizo, en un hecho inédito por primera vez en Grandes Ligas un equipo retiraba el número de un jugador, el #4 que Gehrig porto en su espalda paso a formar parte de la historia del equipo de sus amores los Yankees de Nueva York. Después del reconocimiento y de miles de muestras de cariño la gente empezó a retirarse y fue cuando se dio uno de los hechos más emotivos de antaño. Un agradecido Lou Gehrig tomo el micrófono y dijo:“ Me considero el hombre más afortunado sobre la faz de la tierra”, Babe Ruth que estaba presente lo abrazo y atrás quedaron los años de diferencias, el estadio entero se conmovió y fueron miles los que no pudieron aguantar las lagrimas. Este mismo año ingreso al salón de la fama.
Al final de su truncada carrera bateo para un impresionante .340 de porcentaje, conectó 493 jonrones e impulso 1995 carreras, en 17 temporadas en Grandes Ligas aunque fueron solo 14 en forma completa. Gano 1 campeonato de bateo, fue 2 veces MVP, en 5 ocasiones fue líder productor, gano una triple corona de bateo y es el líder en GrandSlams conectados con 23. Jugó en 7 Series Mundiales y ganó 6.
Murió el 2 de junio de 1941, después de dedicar sus últimos años a labores sociales.
En los años en que jugó Lou Gehrig los partidos se celebraban de día ante la inclemencia de los rayos del sol y sin las bebidas hidratantes que se usan hoy en día, se utilizaban Spikees que eran verdaderos “Picos”, las manoplas eran muy pequeñas y atrapar cada rodado, elevado o tiro requería de toda la habilidad del pelotero, no imaginamos las veces que este Señor debió de jugar con gripa(resfriado), con malestar estomacal, con espasmos musculares, con alguna fractura y con dolor en las rodillas sin contar con los medicamentos milagrosos que tenemos en la actualidad. Por todo esto a pesar de que su record cayó en 1995 a manos de otro grande del Béisbol Carl Ripken Jr. Solamente existe y existió un “Caballo de Hierro”, uno de los originales “Bombarderos del Bronx” Lou Gehrig.