Por Daniel “Mr. Clutch” Mercado Castro - La historia se repite en la edición del 2009, en el Clásico Mundial de Beisbol. Japón se alza con el campeonato, derrotando en dramático juego a sus paisanos asiáticos, los chicos coreanos. Nuevamente el astro japonés, Ichiro Suzuki, sirve de héroe, con un hit impulsador de dos carreras en la decima entrada, para alzarse con el trofeo. Demos un repaso a lo sucedido durante el clásico del 2009.
En la primera ronda del grupo A, Japón dominó a China 4-0, en el primer juego, bajo una solida actuación del lanzador Darvish, el trabajo del bullpen (Wakui, Yamaguchi, Tanaka, Mahara y Fujikawa), cuadrangular de Murata y costosos errores de la defensa de China. Corea venció a Chinese Taipei 9-0 gracias a seis carreras en la primera entrada, cuatro producidas por un cuadrangular con las bases llenas de J. Lee. El coreano Jeong sacudió un cuadrangular e impulso dos carreras, mientras que el lanzador H. Ryu obtuvo la victoria. El iniciador C. Lee solo duró un tercio, permitiendo seis carreras, dos hits y concediendo tres bases por bolas. China consiguió su primer triunfo en un clásico mundial al derrotar a China Taipéi 4-1, bajo una tremenda actuación del lanzador victorioso, Jiangang, y la oportuna ofensiva de R. Chang, con un cuadrangular en la octava entrada, cerrando la victoria.
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