Mexicano Nomar Garciaparra Dodgers de Los Angeles

Nomar Garcíaparra "Mr. Shortstop" piensa y confia en su abilidad de jugar primera base para los Dodgers de Los Angeles, y descartó que a sus 32 años, su carrera beisbolística vaya en descenso.
En Boston, Garcíaparra fue uno de los mejores paracortos de las Grandes Ligas, se le eligió cinco veces para el Juego de Estrellas y ganó dos títulos de bateo. Los Dodgers sólo esperan que su flamante contratación se acerque a aquel nivel de desempeño.

“Un contrato por un año, en una posición distinta, eso no me preocupa”, dijo Garcíaparra, en una conferencia de prensa realizada en el Dodger Stadium, un día después de llegar a un convenio por 6 millones de dólares que le permitirá percibir 4 millones más en bonos por desempeño.

El pelotero contempló también la posibilidad de jugar en los Yankees de Nueva York, los Indios de Cleveland y los Astros de Houston.

“Si yo tuviera todavía algo por demostrar, no hubiera tenido a tantos equipos interesados en mí”, dijo.

Garcíaparra sólo había jugado como paracorto desde su segundo año en la escuela preparatoria hasta agosto y septiembre de este año, cuando los Cachorros de Chicago lo colocaron en la antesala.

“Ahora, es primera base”, dijo el gerente general de los Dodgers, Ned Colletti.

En 62 juegos con los Cachorros, bateó para .283 con nueve jonrones y 30 impulsadas, devengando un salario de 8,25 millones de dólares. Sufrió un tirón en el recorrido a la primera base el 20 de abril y no reapareció hasta el 5 de agosto.

El pelotero, de ascendencia mexicana, nació en Whittier, una población cercana a Los Angeles.


Garcíaparra, de 32 años, había estado en la mira de los Yankees de Nueva York, los Indios de Cleveland y los Astros de Houston antes de tomar su decisión.

Junto a su agente, Garcíaparra se reunió el jueves con los ejecutivos de los Dodgers, y con su esposa, la ex futbolista Mia Hamm, visitaron el Dodger Stadium el viernes. Garcíaparra y Hamm residen en Manhattan Beach, un suburbio angelino.