Historia de Hank Aaron 715

Por Edwin Kako Vazquez - "EL 715, MOMENTO SOCIOLOGICO Y MEMORABLE"  Durante 23 años Henry Louis Aaron trabajó arduamente cada día durante su carrera de Grandes Ligas. Su estandarte y orgullo propio le sirvió de aliciente para no desfallecer y seguir por el carril exclusivo de la vida despejando dudas insospechadas que caminaban por el aire.   Historia de Hank Aaron 715

Además de enfrentarse a los lanzadores y batear cuadrangulares tuvo que lidear con unas "ideas intrísecas" de tipo social que la vida le interpuso en su camino para probar su tempo y resguardar su valía. Era una especie de "guerra sociológica" que ensayaba sus actos en el devenir de una raza llamada afroamericana que trataba de suscitir dentro de su nuevo ciclo de vida.

Hombres recios y artifices que supieron soportar en sus espaldas el peso de una sociedad que los castigaba solo por el hecho de tener la piel distinta. Cuando tocamos a la puerta de la hazaña de Hank Aaron encontramos un "bagaje cultural" intromisorio lleno de rasgos estereotipados. El hecho de conectar 715 cuadrangulares y romper la marca de Babe Ruth no era solo un hecho mundial deportivo, si no que condecoraba a una histeria de tiempo y espacio cuyos lamentos se habían escuchado desde tiempos atrás. Sufrimientos, olvido, violencia, tolerancia, paciencia y castigo eran "entes circundantes" que aparecieron a su llegada a la gran América.

Hank Aaron estaba en el cajón de espera de la vida observando la víl estampa de estas ingratitudes cuyo legítimo recuerdo daba ganas de llorar lágrimas incontrolables. El sabía y estaba seguro que debía conectar ese cuadrangular número 715, que uniría la conciencia sociológica anglosajona y la empujaría a la realidad. Una realidad que no querían entender y que fue manchada por el látigo del desprecio psicosocial.

La suerte estaba echada y sólo era cuestión de esperar y darle forma al asunto para que en su momento dado esta explosión fuera sintomática y energica deportiva y sociológicamente hablando.

El muchacho nacido en Mobile, Alabama el 5 de febrero de 1934, traía consigo una estrella refulgente que lo guiaría en cada paso del deporte del béisbol. Dentro de toda la retrospectiva deportiva se pueden unir muchos cables que tenían en su razón de ser la "dinga y madinga" de esta raza.

Los invito al pasado para ser participes del momento memorable cuando "Mr. Hammerin" Hank Aaron se conectó con la historia del béisbol. Antes repasemos al únisono los números de la carrera béisbolistica de Aaron. Participó en 3,298 partidos, fue a la caja de bateo en 12,364 ocasiones, anotó 2,174, conectó 3,771 "hits", 624 dobles, 98 triples, 755 cuadrangulares,, 2,297 carreras empujadas, promedio de 305, se ponchó en 1,383 ocasiones, 1,402 bases por bolas, 240 bases robadas, 32 bolazos recibidos y un "sluggin" de 555. Fue nombrado para el Juego de Estrellas en 24 ocasiones, bateó 40 cuadrangulares o más en ocho ocasiones.

Estoy en mi avioneta deportiva del pasado amigos, los relojes me indican que vamos al 8 de abril de 1974. Empiezo a descender en el estadio Fulton County Staduim de Atlanta, son las 9:07 de la noche, esta soplando un viento suave. Esta en la colina de los suspiros por los Dodgers el lanzador zurdo Al Downing, el públicó puesto de pies, muchos añoraban el batazo y otros seguían con la sangre envenenada con el "germen" del racismo, waoooooo. No querían entender que los tiempos habían cambiado y los récord se hicieron para romperse. Recibí una llamada desde el altísimo en la que ya era la hora de quebrar el récord, fue grandioso amigos, en la caja de bateo Hank Aaron señores buscando su cuadrangular 715. Lanza Downing y ahí va un batazo largo, largo, largo, largo, largo por encima de la verja del bosque izquierdo a 385 pies, es el 715 de Hank Aaron, lo logroooooooo amigos.

Once lanzadores latinos fueron victimas de los batazos de vuelta completa de Hank Aaron , ellos son: Juan Marichal (11), Rubén Gómez (4), Miguel cuellar (4), Guayubín Olivo (2), Juan "Terín" Pizarro (1), Pedro Borbón (1), Orlando Peña (1), Eduardo Bauta (1), Vicente "El Huevo" Romo (1), Ramón Monzat (1) y Alvin Mcbean (1).

El primer cuadrangular de su carrera en las Grandes Ligas lo conectó en un juego contra los Cardenales de San Luis frente al lanzador Vic Raschi.

La vida muchas veces no hay como entenderla, muchas veces te quita y otras veces te da. Hank Aaron no fue la excepción de la vida, fue obsequiado por ella, su arduo trabajo y su consistencia lo llevaron a caminar por el valle de la fama y la gloria.