El Beisbol en Sonora Mexico 1867

Por César González Gómez  Historiador del Béisbol Mexicano  correo: This email address is being protected from spambots. You need JavaScript enabled to view it.

El béisbol sonorense ha tomado un lugar de privilegio en la escena nacional. Indudablemente, es uno de los estados en donde este deporte se vive con mayor pasión y donde la producción de peloteros es vasta y constante. Sin embargo, la información sobre los orígenes del juego en Sonora han sido confiadas a una versión aceptada por todo el medio nacional, pero inconsistente y poco investigada.

El objetivo de este trabajo es aclarar los mitos que se han formado en torno al tema y sacar a la luz los resultados preliminares de una investigación que está situando los orígenes del béisbol sonorense unos 10 años antes de lo que originalmente se creía.

LA VERSIÓN ORIGINAL

Durante mucho tiempo se ha considerado que, durante el mes de Mayo de 1877, llegó el buque militar Montana a Guaymas y los marinos pidieron permiso para descender, limpiar un terreno aledaño (la entonces Plaza de las Carretas, hoy Museo Histórico) y comenzar un juego desconocido para los habitantes locales: el béisbol.

Esta versión fue difundida por primera vez en el libro El Béisbol en Sonora de Miguel Durazo. Este mismo testimonio manifestaba que los habitantes, que rápidamente se habían aglomerado alrededor del evento, soltaron “una alegre carcajada” cuando el receptor se puso la careta y adoptó su posición habitual. Durazo obtuvo estos datos por medio del testimonio oral de don Torcuato Marcor, supuesto testigo presencial del histórico juego que, según su dicho:

“Fue sostenido entre los mismos marinos del buque ‘Montana’ que se dividieron en dos partidos. Desgraciadamente, el Montana’ se incendió en la Bahía del puerto (de Guaymas) el año de 1878. El ‘Newbern’ fue la otra unidad que sustituyó al ‘Montana’ en sus viajes a nuestro puerto, y como todas estas unidades, así como el ejército de tierra tiene organizados sus equipos, también el ‘Newbern” traía el suyo y por consiguiente también bajaron a tierra a jugar el famoso juego”.

Miguel Durazo concluye la versión del Sr. Marcor estableciendo enfáticamente que Guaymas es “la Cuna del béisbol Mexicano”.Sin embargo, luego de investigar diversos datos podemos llegar a la conclusión de que estos elementos no pueden ser parte del mismo evento, y que la versión está mal o, incluso, puede ser apócrifa. Cabe enfatizar que don Torcuato Marcor nació en 1867 y el libro de Miguel Durazo, que incluye su testimonio, se editó en 1946. Al momento de hacer su colaboración, el Sr. Marcor rondaba los 80 años. Recordaba un evento ocurrido casi 70 años atrás.

EL MONTANA NO ERA UN BUQUE MILITAR

Según el sr. Marcor el Montana era un buque militar. Lo hace patente en dos pasajes de la historia. El primero, cuando dice que “le tocó en suerte conocer algunos buques de la marina de guerra del Tío Sam, quienes hacían sus viajes al puerto periódicamente y en uno de esos viajes llegó el ‘Montana’”. Posteriormente establece que, “todas estas unidades, así como el ejército de tierra tiene organizados sus equipos”. El primer error detectable en la versión es que el Montana no era un buque militar. En los registros históricos de la Marina de los Estados Unidos el primer buque militar que llevó el nombre “Montana” se puso a flote hasta el mes de Abril de 1905.

En realidad, el Montana que viajaba a Guaymas era un vapor que transportaba carga, correo y pasajeros. Su ruta iba desde San Francisco, California, entrando al Mar de Cortez. Pasaba por puertos mexicanos como La Paz, San Blas, Guaymas o Mazatlán y llegaba hasta el delta del Río Colorado. Posteriormente, regresaba por la misma ruta haciendo las mismas escalas.

El servicio de buques de vapor que, como el Montana, viajaban de San Francisco a los puertos mexicanos facilitaba el traslado de los habitantes del noroeste de México a esa ciudad californiana para estudiar o para hacer negocios.

EL MONTANA NO EXISTÍA EN 1877

El error más grave que tiene esta versión es sostener que el Montana existía en 1877. La confusión sobre la fecha del hundimiento de este navío ha dado lugar a varias versiones. Según Durazo, “el Montana se incendió en la bahía del puerto (de Guaymas) en 1878”.

Alfonso Iberri en su libro el El Viejo Guaymas coincide con Durazo en que el “Montana se incendió dentro de la bahía a poco de haber levado el ancla  para dirigirse a San Francisco en 1878”. Angel Encinas en su libro El Beisbol en Hermosillo cita un documento dirigido al gobernador del estado informando del siniestro y afirma que “no fue en el año de 1878 sino en el mismo 1877, la noche del 14 de Diciembre”.

En realidad, el incendio y hundimiento del Montana ocurrió la noche del 14 de Diciembre de 1876. Es decir, que el Montana tenía casi 5 meses hundido en la fecha en que el supuesto juego histórico ocurrió.

Para corroborar la fecha podemos citar diversas pruebas. El diario San Francisco Alta reportó la noticia en su edición del 20 de Diciembre de 1876 y esa misma nota fue reproducida por el New York Times ocho días después.

Asimismo, la Biblioteca Mandeville de la Universidad de California en San Diego custodia la última bitácora del Montana que registró todo lo sucedido en el buque desde el 15 de Julio hasta el 14 de Diciembre de 1876.

El Archivo General de la Nación aloja en su acervo los registros de tráfico marítimo del puerto, en donde se pueden consultar fechas de entradas y salidas, así como listas de pasajeros. Según ese registro el Montana entró y salió de Guaymas el mismo 14 de Diciembre de 1876 con Wenceslao Iberri como único pasajero. No volvió a aparecer en registro alguno posterior a esa fecha.

El New York Times registra que el Montana salió de Guaymas a las 10:30 de la noche con rumbo al delta del Río Colorado. A las 11:30 P.M. se percibió humo saliendo de uno de los ventiladores. El capitán George Douglas condujo la nave hacia el Cabo Haro para iniciar el desembarco del único pasajero a bordo y de la tripulación, quienes llegaron a salvo a tierra. Sin embargo, la carga que era transportada se perdió en el incendioNo queda la menor duda. El Montana se hundió la noche del 14 de Diciembre de 1876. Por lo tanto, no estuvo en Guaymas en Mayo de 1877.

LA CARETA DE CATCHER

Otro de los elementos que restan veracidad a esta versión es el supuesto uso de la careta de catcher en Mayo de 1877. En el testimonio original se menciona que la careta del receptor “causó la admiración de toda aquella inmensidad de gente reunida en el lugar de los hechos”.

Más adelante vuelve a enfatizarse la hilaridad que este aditamento despertó en la concurrencia cuando “el catcher se colocó la famosa ‘careta’ cosa que al verlo en su posición habitual y con este adminículo en la cara, se dejó oír una alegre carcajada; nadie podía creer cómo el catcher  con un estorbo así delante de sus ojos, pudiera ver con claridad la pelota”.

Al revisar la historia de la careta de catcher, encontramos que este aditamento fue inventado por Fred Thayer, receptor del equipo de béisbol de Harvard como protección ante otro gran invento de esos años: el lanzamiento de curva.La mascara de receptor fue usada públicamente por primera vez el 12 de Abril de 1877 en Harvard. Esto es apenas un mes antes de su supuesto uso en Guaymas en Mayo de ese mismo año.

La historia de la careta es el resultado del trabajo que ha hecho Tom Shieber, curador especialista en aditamentos del Salón de la Fama de Béisbol en Estados Unidos. Aquella careta que se usó por vez primera en Harvard está hoy en exhibición en el museo de Cooperstown.

Es posible, más no probable que la careta haya sido tan popular como para estar en Guaymas un mes después. Posible solamente por el hecho de haber sido ya presentada al público. Improbable porque la evidencia más temprana de la comercialización de la careta se remonta al 16 de Agosto de 1877, cuando apareció en un diario el anuncio de la compañía Peck & Snyder ofreciendo este artículo en 3 dólares.

Se trataba de una versión pirata, pues su inventor aun no vendía la patente. Fred Thayer lograría vender la patente de la careta a la compañía Spalding hasta el año siguienteLa careta ya se usaba en Mayo de 1877, pero para haberse usado en Guaymas en aquel supuesto juego histórico, tendría que haber más de una careta en existencia, haber cruzado todo Estados Unidos desde el área de Boston, en la costa Este, hasta San Francisco del otro lado del país, y luego embarcarse hasta Guaymas. Todo esto, en poco menos de un mes. Complicado.

PRIMEROS INDICIOS DEL BEISBOL JUGÁNDOSE EN SONORA

Surge entonces, una pregunta obvia. Si ha quedado demostrado que el béisbol no fue instruido en Sonora por los marinos del Montana, entonces ¿cómo llegó? Al revisar los apellidos de los peloteros en las evidencias más tempranas de béisbol en Guaymas encontramos que la gran mayoría pertenecían a familias prominentes. Analizando el club Guaymas de 1892, del cual sobreviven imágenes, encontramos apellidos como Iberri, Cañez, Boido y una serie de apellidos norteamericanos de no menos prosperidad.

Si el factor común entre estos apellidos es pertenecer a la élite social, quiere decir que su aprendizaje del béisbol no vino de una exhibición pública de un puñado de marinos. De haber sido así, esos primeros vestigios nos darían peloteros más heterogéneos en la escala social.

En realidad, el béisbol se aprendió gracias a familias que enviaron a sus hijos a estudiar a Estados Unidos. Al regresar aquellos jóvenes sonorenses a su tierra iniciaron la proliferación de este deporte. Siendo una novedad traída por la más alta cúpula social, se convirtió en una diversión exclusiva, en una moda que podía ser reflejo del roce social. El béisbol era un deporte asociado al progreso como todo lo que rodeaba a la cultura americana. Similar patrón siguieron otros países como Cuba o Venezuela.

Por ejemplo, al revisar los reportes del primer juego entre Guaymas y Hermosillo en 1892 hay cuatro peloteros que habían cursado sus estudios en el Santa Clara College de California. Por Guaymas estaban Carlos Cañez y Jorge Luis Boido. Por Hermosillo, los hermanos Eduardo y Rafael Ruiz, tal como se puede constatar en el Catálogo de estudiantes del Santa Clara College de Agosto de 1888 a Junio de 1889. Los cuatro debieron haberse conocido en Santa Clara e incluso jugar béisbol juntos en California antes de hacerlo en Sonora.

Cabe mencionar que a los hermanos Ruiz se les atribuye en el libro El Beisbol en Hermosillo la introducción del juego a esa ciudad alrededor del año 1885, luego de haberlo aprendido en Santa Clara.

EL BEISBOL Y LOS ESTUDIANTES MEXICANOS LLEGAN A CALIFORNIA

Esto conduce a remontarse en el tiempo siguiendo el rastro de los estudiantes mexicanos que partían hacia California a recibir una mejor educación y que, tarde o temprano, tendrían su coincidencia con el beisbol. El Santa Clara College, hoy Santa Clara University, está localizado en el condado de Santa Clara en el área de la Bahía de California muy cerca de San Francisco.

La fiebre del oro que se desató en 1848 en California motivó la migración de gente de todas partes de Estados Unidos, incluidos habitantes del noreste de ese país, quienes llevaron el popular juego de beisbol hasta la costa oeste.

Los primeros indicios del juego en California datan de 1858 y el primer cotejo sostenido por 2 equipos debidamente organizados se reporta el 22 de Febrero de 1860. Todo esto, en la ciudad de San Francisco.

l momento en que aquel primer juego ocurrió, había nueve estudiantes mexicanos inscritos en el Santa Clara College. Entre ellos, 4 sonorenses. También cursaba sus estudios un mazatleco: Saturnino Ayón.

En 1861 estalló la Guerra Civil en Estados Unidos, lo que propició que el beisbol dejara de ser practicado de manera organizada, pasando a ser una diversión en los momentos de ocio para los soldados en los campamentos. No sería sino hasta el verano de 1866, ya concluida la Guerra Civil, cuando se reanudaría la fiebre por el juego en la zona de la bahía de California.

Esta euforia motivó que, en Agosto de 1866, se creara la Convención de Base Ball del Pacífico, que buscaba agrupar bajo un mismo estándar de reglas a los equipos que habían surgido en la zona. Entre esos clubes se integró el “Original” de Santa Clara. Como sus representantes acudieron Joseph Wiley y Saturnino Ayón. Es esta la evidencia más temprana que se conoce relacionando a un mexicano con el beisbol. Ese mismo año de 1866, la cifra de estudiantes mexicanos en el Santa Clara College ya se había incrementado hasta 35, de los cuales 23 procedían de Sonora.

Ante este aumento de la comunidad mexicana en el colegio y con Saturnino Ayón como vicepresidente del equipo era normal que más mexicanos se interesaran en el beisbol y comenzaran a practicarlo. La primera evidencia de mexicanos actuando en un juego de beisbol data del 9 de Abril de 1867 publicada en el periódico Alta Californian de San Francisco. En dicha nota, Saturnino Ayón, envía una aclaración al editor del periódico corrigiendo una publicación anterior. Ayón pide que le permitan “rectificar un anuncio concerniente al resultado del reciente partido de beisbol jugado en San José. El juego fue disputado entre el ‘Excelsiors’ de San Francisco y el ‘Original’ del Santa Clara College. En el anuncio al que me refiero la victoria ha sido concedida al ‘Original’. No ambicionamos falsos honores, y no sería más que justicia para nuestros oponentes y para nosotros mismos que la corrección sea hecha.

Junto a este arranque de honestidad, Ayón envía el “box score” del partido, en el cual puede notarse que él mismo fungió como lanzador y se desempeñó como segundo bat. Y puede notarse también que quien defendió la segunda base fue Adrián Cubillas, nativo de Hermosillo, Sonora. Es esta la primera evidencia histórica de un sonorense jugando al beisbol.

El alto carreraje era característico de una época en que la técnica no estaba depurada y donde, además, aun no se utilizaba el guante de fildeador. En el “box score” referido, el club “Excelsiors” derrotó al “Original” 56 carreras a 45. Ayón anotó 3 carreras, mientras que Adrián Cubillas anotó 5.

Saturnino Ayón firma la nota el 7 de Abril de 1867 en el Santa Clara College en su calidad de Vicepresidente del “Original Base Ball Club”

La ascendencia mexicana en este equipo parece estar presente en otros nombres que aparecen en el “box score” de aquel duelo. Manuel Torres jugó la primera base y, en el Catalogo de estudiantes del Colegio, se registra a Bodega, California como el lugar de su procedencia. Lo mismo sucede con Ignacio Malarin y Manuel Wolter, ambos procedentes de Monterey, California.

Tanto Saturnino Ayón como Adrián Cubillas se graduaron a finales de Junio de 1867 y regresaron a México. Ayón radicó en Guadalajara donde inició sus estudios en Derecho. Los primeros peloteros mexicanos que conoce la historia quedarían impresos para siempre en dos fotografías que residen en los archivos de la Universidad de Santa Clara. En la primera de ellas aparecen Saturnino Ayón y otros dos peloteros del equipo.

El originario de Mazatlán mira ligeramente hacia su derecha, su tez es morena clara, y usa un bigote grueso pero bien recortado. Luce pulcro, su camisa esta completamente abotonada, a diferencia de sus compañeros.  Con su mano derecha, sostiene una pelota, mientras que su compañero John Brown sostiene un bat.

En la otra fotografía, Adrián Cubillas de Hermosillo, también sale acompañado de otros dos peloteros: Manuel Torres y Fingal Hinds. El sonorense mira decididamente a la cámara, sus piernas cruzadas y con ambas manos sostiene un bat. Su tez parece blanca, usa una barba estilo Abraham Lincoln y su pelo parece de color claro.

La esmerada organización de este club puede constatarse en la confección de sus uniformes. Los seis peloteros que aparecen en ambas fotos usan una gorra con visera que se asemeja más a lo que hoy usan los policías, que a la típica gorra de beisbol. Una estrella de cinco puntas en la gorra parece la señal distintiva del equipo, pues este elemento se repite en la hebilla del cinturón. Las camisas se ven gruesas, como de manta, en color claro.

 Los pantalones son en color oscuro y parecen también de un material grueso. El calzado parece confeccionado para su uso deportivo. Son botas muy similares al calzado que hoy usan los boxeadores, con agujetas. Todos los peloteros capturados en la imagen, excepto uno de ellos,  usan el mismo diseño en su calzado. Los bates lucen más largos que los que se usan hoy, y en una de las imágenes los peloteros han acomodado tres almohadillas frente a ellos bastante similares a las actuales.

Imágenes históricas que quedarán guardadas para siempre en la memora gráfica del beisbol mexicano. El regreso de Ayón y Cubillas a México no significó el fin de los peloteros mexicanos en el Santa Clara College. Un estudiante sonorense más, Fernando Guereña de Guaymas, se integró al equipo. En su edición del 24 de Noviembre de 1867, el periódico San Francisco Call reporta el primer juego por el campeonato del condado de Santa Clara, en el cual el “Original” derrotó 40 carreras a 7 al club “Accidentals”. Las condiciones climatológicas solo permitieron completar seis episodios. En el “box score” del juego, Fernando Guereña defiende el jardín derecho, batea como noveno en el orden al bat y anota 4 carreras.

La evidencia de que los sonorenses conocieron el beisbol 10 años antes del supuesto arribo del Montana es innegable. Hasta el momento no se ha encontrado evidencia alguna de que estos personajes hayan practicado el beisbol a su regreso a México. Sin embargo, dado el nivel de organización que tenía el “Original”, su espíritu progresista y el entusiasmo con que practicaron el juego, es de suponerse que hayan continuado su práctica en México.

La evidencia más temprana de beisbol jugado en Sonora se remonta al año 1885 con los hermanos Ruiz en Hermosillo. Sin embargo, sabiendo que los sonorenses conocían el juego 20 años antes, es posible encontrar evidencia anterior a 1885 donde se demuestre la práctica del béisbol en Sonora. Estos son los resultados preliminares de una investigación que puede conducirnos a la existencia del béisbol en Sonora desde el año del fin del Segundo Imperio en México.

César González Gómez - Historiador del Béisbol Mexicano This email address is being protected from spambots. You need JavaScript enabled to view it.