Los Estadios Fenway Park Boston Wrigley Field Chicago
Por Antonio Concepción Velázquez - Los juegos de Grandes Ligas han comenzado. Es primavera, renacen las flores con sus brillantes colores. Se escucha el trinar de las aves, un nuevo verdor arropa los parques.
Es tiempo de disfrutar del béisbol y los fanáticos olvidan sus pasadas frustaciones y piensan que este año será diferente. Ha pasado mucho tiempo desde que Mr. Doubleday inventó el béisbol. Sin embargo, el juego fundamentalmente no ha cambiado.
Cierto, han modificado la lomita de lanzar, en la Liga Americana introdujeron la regla del bateador designado, ahora hay todo tipo de relevista, largo, medio y corto, pero el juego en su esencia es el mismo. Todavía hay que dar 27 outs.
El material y el diseño de los uniformes han cambiado, los guantes y demás parafernalia de los jugadores. Usan casco protector y guantillas para batear y ya no dejan los guantes dentro del terreno de juego al terminar la entrada, el terreno de juego en la mayoría de los estadios tienen grama sintética (tartán). Los Estadios
El Comerica Park, el estadio de los Tigres de Detroit inaugurado en el año 2000 costó 300 millones de dólares. Los Marlins de Florida y la ciudad de Miami acaban de anunciar la construcción de un estadio de béisbol a un costo de 490millones de dólares.
En medio de todo este esplendor y derroche de capital hay dos instalaciones construidas a principio del siglo pasado que carecen de lujos y comodidades que los estadios modernos ofrecen. Sin embargo, gozan de un patrocinio increíble durante la temporada. Se trata del Fenway Park en la Ciudad de Boston y el Wrigley Field en la Ciudad de Chicago. En ellos coexisten la tradición, la mística, la historia y la leyenda lo que le hacen ser, especiales, particulares, únicos. Es increíble que aún permanezcan de pie como los pinos del área del Escambrón en San Juan en donde una vez señoreó el Estadio Sixto Escobar.
No importa si conoces el trasfondo histórico de ambos parques ni las veces que hayas visto sus fotografías o videos; cuando le visitas por primera vez, es como entrar a una máquina del tiempo que transporta al pasado y piensas que estás alucinando. El Fenway Park fue inaugurado el 20 de abril de 1912, hacen 95 años y mantiene la operación de la pizarra como en antaño. Naturalmente, ha sido objeto de reparaciones y mejoras a través de los años, pero ha conservado su arquitectura. En 1936, por ejemplo, la verja del jardín izquierdo fue reparada y se construyó otra de 37 pies de alto.
En 1947 se pintó toda de verde oscuro y comenzó a conocerse como el monstruo verde, una de las características mas relevantes del parque y mas famosas del béisbol. Cuatro generaciones han sido testigos de las hazañas que han realizado los jugadores allí. En el terreno del Fenway, se desempeñaron brillantemente Babe Ruth, Tris Speaker, Joe Cronin, Bobby Doerr, Jimmy Fox, Carl Yastrenski, Wade Boggs (todos en el salón de la fama). El Fenway Park con una capacidad hasta la temporada de 2006 de 36,000 asientos aproximadamente, ha tenido casa llena en los pasados 307 juegos que allí se han celebrado.
Durante el invierno han expandido la capacidad del estadio a 39,928 asientos y de seguro habrán de venderlos todos. Desde 2002 el grupo liderado por John Henry que adquirió la franquicia, ha hecho mejoras al estadio por sobre 100 millones de dólares. Nuevas escaleras, baños, mas accesos, un "batting cage" soterrado y restaurant son parte de las mejoras que ha experimentado el vetusto estadio. A pesar de todo esto Fenway conserva en su arquitectura externa el encanto y señorío del clásico estadio de antaño.
Con su plantilla repleta de grandes jugadores, el equipo de Boston aparece esta temporada con una nueva arma. Se trata del lanzador nipón Daisuke Matsuzaka a quien firmaron por cuatro años y 52 millones de dólares. Además, trajo otro japonés, el relevista zurdo Hideki Okijama. Contarán con el lanzador puertorriqueño Joel Piñeiro en su nuevo rol de relevista, Juan Carlos Romero, Carlos Lowell y Alex Cora y el nuevo coach de primera base Luis Alicea, todos ellos puertorriqueños que también, comienzan a conocerse como los Borisox.
Con el sembrado, David Ortíz, Manny Ramírez y Curt Schilling en el montículo de seguro que en el Fenway se celebrarán juegos de post temporada este año. La contraparte del Fenway en la Liga Nacional es el Wrigley Field en Chicago. Este estadio fue construído en 1914 y se le nombró Weeghman Park, por su dueño, Charles Weeghman, fue construído para darle albergue a los Chicago Whales de la Federal League (esta liga duró solo dos años).
Los Cubs de Chicago comienzan a jugar en este estadio el día 20 de abril de 1916. Hacen 91 años. Tiene capacidad para 41,118 fanáticos sentados y está construido a una altura de 600 pies sobre el nivel del mar. La hiedra que engalana la verja interior en los jardines de extremo a extremo fue plantada en 1937 por su entonces propietario, Bill Veeck. El letrero en la fachada del Estadio Wrigley conjuntamente con la hiedra en la verja de los jardines, son emblemas de los Cubs, de la ciudad y del béisbol. El letrero reza: Welcome to Wrigley Field-Home of the Cubs.En 1920 la familia Wrigley, de la industria de goma de mascar, adquiere los Cubs de La familia Weeghman le cambia el nombre del parque a Wrigley Field.
Tradición Beisbolera en el Wrigley Field
1- Fue el primer equipo que permitió que el fanático se quedara con la bola bateada a las gradas.
2- Los fanáticos de los Cubs fueron los primeros que comenzaron a devolver al terreno de juego las pelotas bateadas de jonrón por el equipo contrario.
3- El primero en tener música de órgano en los juegos.
4- Propició el que se cantara el himno nacional antes de los juegos (Serie Mundial 1918).
5- No fue hasta el 8 de agosto de 1988 en que le instalaron luces al parque.(40 años después que todos los demás estadios) El dueño Mr. Philip Wrigley decía que el béisbol era un deporte para jugarse de día. Hoy a pesar de que se puede jugar bajo las luces, la mayoría de sus juegos son de día.
6- Cuando llega la séptima entrada los fanáticos se levantan y conjuntamente con el cantante de turno entonan "Take Me Out To The Ballgame". Esto de por si es todo un espectáculo.
7- La pizarra del parque es la misma que se construyó en 1937. Aún se opera manualmente.
8- Durante la temporada si usted pasa por cualquiera de las cuatro calles que circundan el estadio, Clark, Addison, Waveland y Sheffield Ave., puede enterarse si los Cubs ganaron o perdieron puesto que, se puede ver una bandera blanca con una W en el medio indicando victoria o una bandera azul con una L blanca en el medio indicando derrota.
Fanaticada Leal
Los fanáticos de los Cubs son incondicionales, pierdan o ganen no les abandonan. Siempre hay casa llena.Recuerdo una tarde de agosto en el año 2000. De paso por Chicago, me propuse llegar hasta el estadio. Esa tarde jugaban los Cubs, que estaban en el sótano eliminados, con otro equipo sotanero. Para mi sorpresa, todos los asientos estaban vendidos y solo quedaban "standing room tickets". Un martes y la asistencia sobrepasaba los 40,000 fanáticos gozando de lo lindo. Es que a éstos fanáticos les encanta el béisbol y adoran a su equipo. Vienen de todas partes a alentar a sus cachorros.
Este año contarán con Lou Pinniella como dirigente, con el lanzador Jason Marquis proveniente de San Luis, con Alfonso Soriano firmado al son de 136 mil dólares por siete años. Viene con 41 bases estafadas, 46 cuadrángulares y 96 carreras empujadas en el 2006 en su maleta.
Si se le agrega a esto un Derek Lee, sano, con sus 46 jonrones y 107 empujadas, logradas en el 2005, los 38 jonrones y 119 empujadas de Aramis Ramírez, el año pasado: sin duda el Wrigley Field estará repleto toda la temporada con un equipo contendor que pudiera romper el maleficio de 62 años de sequía campeonil (no ganan desde el 1945).
Amigos fanáticos, a disfrutar del béisbol y que gane el mejor.
Por: Lcdo. Antonio R. Concepción Velázquez - 20 de marzo de 2007
